

El obispo Ramón Castro denunció que familias en el estado de Morelos son víctimas de cobros de extorsión por parte del crimen organizado, incluso por el simple hecho de habitar sus propias viviendas, una situación que calificó como alarmante y reflejo del nivel de violencia que se vive actualmente en el país.
Durante sus declaraciones, el líder religioso advirtió que el narcotráfico y los grupos criminales han rebasado todos los límites, no solo en violencia, sino también en crueldad, al someter a la población mediante amenazas y cobros ilegales que afectan directamente la tranquilidad y el patrimonio de las familias.
Ramón Castro señaló que esta problemática evidencia el control y la presión que ejercen grupos delictivos en diversas comunidades, donde habitantes viven con miedo ante posibles represalias si se niegan a pagar las cuotas exigidas.
Asimismo, hizo un llamado a las autoridades para reforzar las estrategias de seguridad y garantizar la protección de los ciudadanos, quienes, dijo, enfrentan diariamente condiciones de inseguridad cada vez más graves.
Las declaraciones del obispo han generado preocupación entre distintos sectores sociales y reavivado el debate sobre el avance de la violencia y la presencia del crimen organizado en varias regiones del país.









