

La Junta Local de Sanidad Vegetal realizó este viernes una reunión informativa con productores de la región para presentar los resultados del monitoreo del picudo del chile y reforzar el llamado a trabajar de manera coordinada para contener el avance de la plaga, que ya afecta prácticamente toda la superficie cultivada.
En entrevista previa, el presidente del organismo, Jesús Michel Amparán Lara, explicó que el objetivo fue compartir con los agricultores el panorama actual de la campaña contra el picudo, así como las acciones que desarrolla el personal técnico en las diferentes zonas productoras de Camargo, La Cruz y San Francisco de Conchos.
La ingeniera Anahí Ramos informó que, desde el inicio de la campaña en abril, las capturas del insecto han registrado incrementos importantes, siendo San Francisco de Conchos, Boquilla y Amparaneño las zonas donde se concentra la mayor incidencia.
En contraste, destacó que en Enramada y Laguna de las Vacas los resultados han sido más favorables gracias a la organización de los productores, quienes realizan aplicaciones preventivas el mismo día y de manera conjunta, con apoyo técnico de la Junta Local de Sanidad Vegetal.
Explicó que mientras en esas comunidades las trampas registran capturas de apenas tres, cuatro o cinco picudos, en otras zonas llegan a encontrarse entre 300 y 400 insectos, lo que evidencia la importancia de actuar de manera coordinada.
La especialista recordó que una sola captura ya representa un foco de atención, ya que una hembra puede depositar alrededor de 350 huevecillos, por lo que la presencia de decenas o cientos de ejemplares indica una infestación considerable.
Asimismo, señaló que actualmente el monitoreo abarca alrededor de 1,500 hectáreas de manera directa, además de una cobertura indirecta sobre predios vecinos mediante la instalación estratégica de trampas.
Por su parte, el ingeniero Javier Mendoza explicó que en la zona de Laguna de las Vacas y Enramada la incidencia ha sido menor precisamente por la disposición de los productores para seguir las recomendaciones técnicas y realizar las aplicaciones cuando son programadas.
Añadió que el picudo es una plaga difícil de erradicar una vez establecida, por lo que insistió en que el manejo debe comenzar desde etapas tempranas mediante monitoreo, trampas y acciones preventivas.
En tanto, la ingeniera Alicia García señaló que durante los últimos dos meses se registró un incremento considerable en las capturas, situación que atribuyó tanto al manejo agronómico como a las condiciones climáticas favorables para el desarrollo de la plaga.
Indicó que el trabajo de la Junta consiste en monitorear permanentemente los cultivos, informar oportunamente a los productores y recomendar medidas preventivas, aunque enfatizó que el éxito depende del compromiso de todos los agricultores.
Por último, Jesús Michel Amparán Lara exhortó a los productores a realizar el desvare y rastreo de los predios una vez concluida la cosecha, con el fin de que el personal técnico pueda efectuar el anillado correspondiente y fortalecer las acciones de control para el siguiente ciclo agrícola.








