

Las elecciones presidenciales enfrentan a Keiko Fujimori, conservadora, y Roberto Sánchez, político de izquierda, tras una crisis marcada por retrasos y protestas
Keiko Fujimori y Roberto Sánchez pasaron oficialmente a una segunda vuelta para la presidencia en Perú, más de cuatro semanas después de que los votantes acudieran a las urnas, lo que establece una segunda vuelta el mes que viene entre dos candidatos con puntos de vista ideológicos marcadamente diferentes.
La proclamación por parte de la autoridad electoral del país pone fin a un turbulento periodo de agrias disputas, márgenes estrechísimos y caos institucional.
El enfrentamiento da lugar a una contienda que podría dirigir el país en direcciones muy distintas: hacia el conservadurismo de línea dura de Fujimori o el impulso político de izquierda de Sánchez para reformar la Constitución y dar al Estado un papel más importante en la economía.
Con el 100 por ciento de los votos escrutados, Fujimori, quien ha sido aspirante a la presidencia en cuatro ocasiones, encabezaba la lista de 35 candidatos con el 17 por ciento de los votos. Sánchez, congresista de izquierda, obtuvo por poco el segundo puesto, con el 12 por ciento, con lo que superó al empresario de extrema derecha y exalcalde de Lima Rafael López Aliaga por solo 21.239 votos.
López Aliaga, conocido por su apodo de “Porky”, ha rechazado los resultados y los ha calificado de “fraude masivo”.











