

Estados Unidos cortó el suministro de combustible a Cuba, sumiendo a la ya empobrecida isla en una aguda crisis energética
Los cubanos no son ajenos a las penurias, tras más de seis décadas de régimen comunista y hostilidad y embargo estadounidenses.
Pero la isla no había sufrido nada parecido a lo que está padeciendo ahora. Este año, el gobierno de Donald Trump cortó el principal suministro de petróleo de Cuba, procedente de Venezuela, tras decapitar al régimen de Caracas, aliado de La Habana. Cualquier medida para conservar la energía solo pospuso lo inevitable: las reservas de petróleo de Cuba se han agotado, según dijo el gobierno esta semana.
La escasez de combustible y el desmoronamiento de las infraestructuras han provocado apagones cada vez más prolongados; mucha gente solo tiene electricidad una o dos horas al día. Eso ha generado pequeñas protestas, incluidas algunas en las que la gente ha encendido hogueras en las calles.









