

Documentos del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) revelan que la cancelación de la visa de la dirigente estatal de Morena en Chihuahua, Brighite Granados de la Rosa, estuvo vinculada a un asunto legal pendiente ante una corte de Nuevo México, derivado de una infracción de tránsito por la que nunca compareció ante las autoridades judiciales de ese estado.
El caso quedó registrado bajo el expediente migratorio A-244-993-329, con número de evento PDN2605000402 y evento SIGMA 77549105. Los hechos ocurrieron el 29 de mayo de 2026, cuando Granados intentó ingresar a territorio estadounidense por un puerto de entrada fronterizo alrededor de las 5:00 de la tarde, fue enviada a inspección secundaria y recibió la notificación de cancelación de visa.
Los documentos fueron compartidos por la propia dirigente estatal de MORENA.
Durante el interrogatorio documentado en la página de continuación del Formulario I-867A, fechada el 30 de mayo de 2026, agentes estadounidenses le formularon la pregunta: «¿Está consciente de que tener una orden de arresto por no comparecer ante una autoridad o por no atender algún asunto legal pendiente ante un tribunal constituye una violación de su estatus como turista?»
La respuesta de Granados, asentada en el mismo documento, fue: «Sí. No sabía que tenía una infracción de tránsito pendiente en Nuevo México. La habría atendido si hubiera estado enterada de ella.»
La pregunta de los agentes sugiere que en sus sistemas existía registrada una orden de arresto o un proceso judicial pendiente relacionado con dicha infracción, situación que en el sistema legal estadounidense ocurre frecuentemente cuando una persona citada a comparecer ante un tribunal no se presenta.
Formalmente, el DHS emitió una Notificación y Orden de Expulsión Acelerada el 30 de mayo de 2026, bajo la sección 212(a)(7)(A)(i)(I) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, al determinar que Granados no contaba con documentos migratorios válidos al momento de solicitar la admisión.
La Presidenta estatal de MORENA además emitió un comunicado:
La presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Chihuahua, Brighite Granados, respondió a los señalamientos del diputado federal por el Partido Acción Nacional Federico Döring y rechazó de manera categórica las acusaciones que, sin pruebas, intentan vincularla con actividades ilícitas.
“Lo que vimos en ese programa no fue una denuncia seria, fue un intento de difamación. Son acusaciones sin sustento que buscan desviar la atención de lo verdaderamente grave: los antecedentes y vínculos documentados que existen dentro del propio Partido Acción Nacional”, expresó.
Por el contrario, señaló que existen investigaciones periodísticas y judiciales que exponen el actuar de Federico Döring como presunto cabildero en beneficio de intereses privados, utilizando sus conexiones en el gobierno de la Ciudad de México para facilitar concesiones con irregularidades, “antes de lanzar acusaciones al aire, deberían explicar su propio historial”, sostuvo.
Sobre los comentarios de la presidenta estatal del PAN Daniela Álvarez sobre la cancelación de la visa, la lideresa morenista respondió que la blanquiazul podría corroborar su versión, “por la gran comunicación que tiene con el gobierno extranjero”, expuso.
Además, describió los casos que sí están documentados de panistas vinculados con la delincuencia organizada no son dichos, sino hechos acreditados en instancias judiciales.
“Ahí está el caso de Genaro García Luna, sentenciado en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico; pero no es el único, y tanto les molesta que lo mencionemos, también están las órdenes de aprehensión contra Francisco García Cabeza de Vaca por delincuencia organizada y lavado de dinero, que actualmente es prófugo de la justicia y se encuentra escondido en Texas.
“No olvidemos el proceso contra Christian von Roehrich por asociación delictuosa y relacionado directamente con el dirigente nacional del PAN Jorge Romero por el Cartel Inmobiliario, y que incluso el mismo Felipe Calderón denunció su tráfico de influencias y el control mafioso para apoderarse del PAN en la Ciudad de México”, puntualizó.
En el mismo sentido, mencionó casos como Sergio Estrada Cajigal por presuntos vínculos con el crimen organizado, así como las investigaciones abiertas contra alcaldes panistas en Morelos por reuniones con el Cártel de Sinaloa, y los antecedentes del exgobernador Ernesto Ruffo Appel investigado por presunto financiamiento ilícito.
La dirigente estatal afirmó que Morena no va a permitir campañas de desprestigio basadas en rumores.
“Nosotros damos la cara, trabajamos de frente al pueblo y no tenemos nada que ocultar. A diferencia de ellos, nuestra autoridad moral está intacta. No tienen respaldo popular en México y buscan los votos con el apoyo de otros países”, declaró.
Finalmente, Brighite Granados hizo un llamado a que el debate público se base en pruebas y no en ataques mediáticos, que además denuncien a las instancias correspondientes.










