

El alcalde Rafael Payán señaló que en la comunidad de Dorado ya no sólo enfrenta dificultades para acceder al agua destinada al sector agrícola y ganadero
La crisis hídrica que enfrenta el municipio de Allende se ha agravado al grado de afectar no solamente al sector agrícola y ganadero, sino también al consumo humano, reconoció el alcalde Rafael Payán Morales, quien señaló que la falta de agua ya representa una de las problemáticas más severas para el municipio.
El edil explicó que los manantiales del municipio han disminuido considerablemente su caudal, situación que mantiene en alerta a las comunidades rurales y a la cabecera municipal. Indicó que el Ojo de Talamantes, uno de los principales puntos de abastecimiento, actualmente registra niveles mínimos de agua, lo que ha impactado directamente en las parcelas y en el ganado.
“Ya es muy poca el agua que tenemos. No es suficiente. Nuestras parcelas y nuestros animales están batallando”, expresó el alcalde, quien además comentó ser ejidatario de la comunidad de Talamantes, donde aseguró que existen terrenos que tienen hasta dos o tres meses sin recibir riego debido a la escasez.
Payán Morales advirtió que la situación en la cabecera municipal también se encuentra en condiciones críticas, ya que los pozos de abastecimiento presentan bajos niveles y el río prácticamente dejó de correr. “Lamentablemente ya no corre agua en el río”, manifestó.
Uno de los casos más delicados se presenta actualmente en la comunidad de Dorado, donde el Gobierno Municipal contempla iniciar la perforación de un pozo debido a que la población ya enfrenta dificultades para acceder al agua destinada al consumo humano.
Asimismo, señaló que recientemente se registraron problemas en la comunidad de Felipe Ángeles, donde fue necesario atender fallas en el sistema de bombeo, mismas que atribuyó a las complicaciones derivadas de la falta de agua y el desgaste de los equipos.
El alcalde reconoció que la crisis apenas comienza y existe preocupación por el avance de la temporada de calor, ya que las condiciones podrían empeorar en las próximas semanas. “Lo único que esperamos es que llueva, porque sí estamos pasando una crisis muy difícil con la necesidad del agua”, declaró.
Finalmente, Rafael Payán Morales indicó que por el momento las acciones implementadas se concentran en cuidar al máximo el poco recurso disponible y mantener sistemas de riego controlados en las comunidades. Añadió que agricultores y habitantes han comenzado a restringir el uso del agua ante la incertidumbre sobre cómo evolucionará la situación en los próximos meses.










