

Tres mil trescientos treinta y ocho días transcurrieron desde la última vez que BTS se presentó en México hasta anoche
Cd. de México .- Tres mil trescientos treinta y ocho días transcurrieron desde la última vez que BTS se presentó en México hasta anoche, aunque quizás su ARMY lo diría de otra forma: una eternidad.
el primero de tres conciertos mexicanos del Arirang World Tour fue un explosivo abrazo entre BTS y sus seguidores. Un banner en coreano, que se veía aquí y allá, resumió el sentimiento: «Después de una larga espera, volvimos a ser uno».
Un día después de ser asunto de Estado, de visitar a la Presidenta Claudia Sheinbaum y provocar un delirio colectivo en Palacio Nacional, RM, Suga, J-Hope, Jin, Jungkook, V y Jimin extasiaron a 50 mil personas. Había miles más afuera, sin boleto, que los oían a la distancia.
Una hora antes del show de la boy band, el Estadio GNP ya lucía como un universo morado. Repleto, a la expectativa. Fans llegadas de todo el País, amigas maquillándose, madres acompañando a hijas y personas abrazadas, temblando.











