

Mata Carrasco explicó que el estado transitó de una sequía extrema a condiciones mayormente secas, pero no óptimas
Chihuahua, Chih.- Pese a que el 88.8% del territorio estatal salió de la sequía gracias a las lluvias de 2025, este no fue un año llovedor y no lograron captar suficiente agua en las presas y apenas sembraron sólo un 30% de la superficie disponible, por lo que es necesario que este año sea de lluvias copiosas, al parecer las condiciones climáticas anticipan que así será, indicó el director ejecutivo de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), Mario Ma ta Carrasco.
El funcionario precisó que Chihuahua dejó atrás los niveles más críticos de sequía, con apenas un remanente cercano al 8% del territorio en condiciones de afectación, sin embargo, el alivio no se tradujo en una recuperación plena de los sistemas hídricos. La disponibilidad de agua resultó insuficiente para cubrir al cien por ciento el plan de riego agrícola, lo que obligó a operar con restricciones.
Mata Carrasco explicó que el estado transitó de una sequía extrema a condiciones mayormente secas, pero no óptimas, luego de un ciclo de precipitaciones que apenas superó el promedio histórico.
El contraste, dijo, radica en que Chihuahua venía de una de las peores crisis hídricas registradas, con impactos que escalaron de lo meteorológico a lo hidrológico y posteriormente a lo social y económico.
El director de la JCAS advirtió que la recuperación total depende de un año con lluvias abundantes y constantes, ya que los cuerpos de agua aún no alcanzan niveles adecuados. Señaló que el comportamiento climático apunta a la presencia del fenómeno de El Niño, el cual históricamente favorece precipitaciones en la región, aunque reconoció que estos pronósticos pueden cambiar.









