René Carrasco Porras, presidente de la Junta Local de Sanidad Vegetal de Delicias, señaló que la presencia de pulgones y barrenadores fue mínima durante el ciclo agrícola de 2026

DELICIAS.-Las lluvias registradas desde finales de septiembre en la región centro-sur contribuyeron a reducir la presencia de plagas de pulgón y barrenadores en las huertas nogaleras, donde la cosecha de nuez comenzó días atrás.

El presidente de la Junta Local de Sanidad Vegetal de Delicias, René Carrasco Porras, comentó que, si bien durante el invierno pasado se acumularon pocas horas frío, la afectación por plagas en los nogales fue mínima durante el ciclo agrícola de 2026.

Destacó que la campaña fitosanitaria del nogal concluyó con una población baja de pulgones y barrenadores de la nuez. En el caso de estos últimos, se registró una invasión en algunas zonas, pero se atendió oportunamente mediante el uso de insectos benéficos.

“El Gobierno del Estado todavía nos facilitó insectos benéficos y los estuvimos distribuyendo ya tarde, cuando la nuez estaba madura. Esperamos que haya una buena hibernación de esos insectos para el año que entra. Realmente, este año para el nogal fue favorable respecto a las plagas; no tuvimos mucha plaga, a pesar de que no hubo invierno”, afirmó el presidente de la Junta Local de Sanidad Vegetal.

Sin embargo, resaltó que las lluvias fueron un factor clave en el control de las plagas, sobre todo de los pulgones, cuya presencia en las huertas es actualmente mínima. Añadió que tampoco se han vuelto a detectar barrenadores de la nuez en las nogaleras.

Otro beneficio de las precipitaciones fue la aportación de humedad a las huertas, aunque esto retrasó algunos días el inicio de la cosecha de nuez.

Por otra parte, Carrasco informó que la campaña fitosanitaria del chile se enfoca ahora en promover las labores de barbecho y rastreo de los predios, realizadas con arados de disco, debido a que todavía se registran numerosas capturas del picudo del chile en las trampas.

“Todavía se siguen monitoreando; a pesar de que ya no hay chile, la mayoría de los cultivos están devorados, todavía siguen cayendo muchos picudos en las trampas. Esperemos tener un buen invierno y que nosotros, los agricultores, hagamos las labores adecuadas, que son rastreo y barbecho, para tratar de reducir la población del picudo”, expresó Carrasco.

Por último, el entrevistado aseguró que, pese a los estragos causados por la plaga, algunos productores lograron cosechar chile para la elaboración de chipotle, un producto típico de esta región.