CAMARGO.— Las compuertas de la presa La Boquilla fueron cerradas ayer al mediodía, con lo que concluyó el ciclo agrícola 2026 y comenzó ahora un periodo de espera para los productores de la región, quienes estarán atentos a la recuperación del embalse para conocer si será posible establecer un nuevo ciclo de riego en 2027.

Domingo Márquez, presidente de la Asociación Agrícola Local de Camargo, señaló que el cierre genera incertidumbre, pero también representa la posibilidad de que durante los próximos meses la presa pueda captar agua de las lluvias y mejorar sus niveles de almacenamiento.

Actualmente, La Boquilla se encuentra cerca del 24 por ciento de su capacidad y continúa recibiendo aportaciones de la parte alta de la cuenca. Márquez indicó que se están registrando ingresos superiores a los 160 metros cúbicos por segundo, por lo que existe expectativa de que las precipitaciones continúen favoreciendo la recuperación del embalse.

El dirigente agrícola explicó que el ciclo 2026 se desarrolló bajo restricciones y permitió el riego de aproximadamente el 58 por ciento de la superficie agrícola. Algunos productores decidieron no sembrar determinadas hectáreas, mientras que otros tuvieron que aplicar medidas para optimizar el uso del agua.

Para 2027 todavía no existe una definición. Márquez explicó que, como referencia, sería necesario alcanzar entre un 30 y 35 por ciento de almacenamiento para considerar la posibilidad de establecer un ciclo restringido.

La decisión no se tomará de manera inmediata, debido a que las condiciones pueden cambiar durante los próximos meses. De acuerdo con el presidente de la Asociación Agrícola Local de Camargo, la determinación podría realizarse hacia finales de diciembre, cuando se tenga un panorama más claro sobre la recuperación de la presa.

“Si llega un temporal y sube la presa 10, 15 por ciento, cambian las condiciones y cambia todo”, señaló.

Mientras tanto, el sector agrícola permanecerá a la expectativa del comportamiento de las lluvias y de los escurrimientos que continúen llegando a La Boquilla, factores que serán determinantes para conocer si la región contará con agua suficiente para un nuevo ciclo agrícola en 2027.