En Puerto San Carlos, un pueblo pesquero de unos 5.700 habitantes, las mareas altas y el fuerte oleaje de Polo ya estaban rebasando las barreras marinas

PUERTO SAN CARLOS, México (AP) — El viento azotaba el lunes la costa noroeste de México y el agua comenzaba a cubrir algunas calles mientras el huracán Polo se abatía sobre Baja California Sur, trayendo consigo la amenaza de inundaciones y deslaves.

En Puerto San Carlos, un pueblo pesquero de unos 5.700 habitantes, las mareas altas y el fuerte oleaje de Polo ya estaban rebasando las barreras marinas mientras los residentes se preocupaban por sus viviendas en el pueblo, que se encontraba en gran medida vacío. Cientos de personas en la región evacuaron, resguardándose en refugios cercanos en escuelas y otras instalaciones.

La agencia nacional de “Protección Civil dijo que evacuáramos aquí, los sancarleños, porque era zona de riesgo por los bordos, por las mareas altas que hay ahorita, y el oleaje que se espera, el viento, va a reventar, no iban a aguantar los bordos de tierra que levantaron”, comentó Rocío Sánchez, una pescadora local.

Polo se dirige hacia la península de Baja California

Polo era una tormenta de categoría 3 con vientos máximos sostenidos de 185 km/h (115 mph) el lunes, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés). Se prevé que produzca de 15 a 30 centímetros (6-12 pulgadas) de lluvia en partes de Baja California Sur.

Los meteorólogos señalaron que impactará el territorio continental mexicano tras azotar Baja California Sur con fuertes precipitaciones, y que “se espera que ocurran pronto vientos y crecidas repentinas peligrosos”. Podría traer lluvias intensas e inundaciones a partes del suroeste de Estados Unidos más adelante en la semana.

El gobierno del estado norteño de Sonora anunció la noche del lunes que suspendería todas las actividades “no esenciales”, incluidas la escuela, los deportes y el trabajo no esencial, en la capital del estado y en más de una docena de municipios debido al huracán.

Los residentes de Baja California Sur se preparaban para lo que está por venir. Margarita Bobadilla y su familia se refugiaron en una escuela local, diciendo que era más seguro que resistir la tormenta en su casa de madera.

“Lo material como quiera va y viene, la familia no. Desde anoche decidimos venirnos, yo y mis hijos, y aquí estamos esperando a ver cómo nos va”, manifestó.

Otros permanecían en San Carlos, cruzando los dedos para que las ligeras inundaciones y los fuertes vientos fueran lo peor de Polo.

Laura Velázquez, coordinadora nacional de Protección Civil de México, informó que Polo tocaría tierra por la tarde. Mientras Polo se acercaba a México, la Marina Armada informó que ha reunido personal y ayuda humanitaria en toda la costa norte del Pacífico y desplegó tres embarcaciones que podrían transportar ayuda a comunidades costeras aisladas por la tormenta. Autoridades locales a lo largo de la península de Baja California dijeron que tenían refugios listos.