

Camargo, Chihuahua.— A seis años del enfrentamiento ocurrido en la presa La Boquilla, durante la movilización de productores y ciudadanos contra la extracción de agua de las presas de Chihuahua, Salvador Alcántar, uno de los principales dirigentes del movimiento de 2020, aseguró que aquel episodio dejó heridas que todavía permanecen abiertas en la región.
Alcántar recordó el 8 de septiembre de 2020 como un hecho histórico que, desde su perspectiva, se originó por la decisión del Gobierno Federal de extraer agua de las presas de Chihuahua para atender compromisos fuera del estado.
“Fue un hecho histórico, vamos a llamarle, que sucedió por la terquedad de un gobierno que quería saquear a las presas de Chihuahua para llevarla a otros estados de la República”, señaló.
El agricultor, quien en aquel momento encabezaba la Asociación de Usuarios de Riego del Estado de Chihuahua (AURECH), manifestó su deseo de que una situación similar no vuelva a repetirse, al considerar que las consecuencias de aquella jornada fueron lamentables para los habitantes de la región.
“Ojalá ese episodio nunca se vuelva a repetir, porque se quedaron heridas muy, muy, muy abiertas y muy lamentables para los habitantes de esta región”, expresó.
Al recordar la movilización del 8 de septiembre, Alcántar sostuvo que uno de los principales aprendizajes fue demostrar la capacidad de organización de la ciudadanía cuando considera que una decisión gubernamental afecta sus intereses.
“Nosotros lo recordamos como un hecho histórico en el cual vimos que cuando la ciudadanía toma las decisiones es difícil que se detenga”, afirmó.
Alcántar asegura que las consecuencias continúan
A seis años de aquellos acontecimientos, Salvador Alcántar aseguró que las consecuencias para algunos de los participantes en el movimiento todavía no han terminado.
Explicó que, incluso este 8 de septiembre, recibió la notificación de una nueva resolución negativa relacionada con un recurso que había presentado para intentar conseguir la liberación de cuentas bancarias que permanecen bloqueadas.
De acuerdo con su declaración, entre las cuentas afectadas se encuentra una perteneciente a la AURECH, de la cual él era titular durante el conflicto, además de dos cuentas personales.
Precisó que una de estas cuentas era utilizada para recibir su pensión y la otra correspondía a una cuenta de ahorros.
“Prácticamente hoy me comunicaron que había salido negativo el recurso que habíamos nosotros hecho”, explicó.
Al ser cuestionado sobre si las cuentas continúan bloqueadas, respondió que sí y sostuvo que, seis años después de los acontecimientos, considera injustificadas las medidas que todavía enfrenta.
“Ya tenemos muchos seis años después del 10 que sucedió el ocho y el 10 tomaron estas represalias y seguimos con ello. Y creo que es una sinrazón lo que están haciendo los gobiernos ahorita”, manifestó.
Alcántar atribuyó estas acciones a instancias federales como la Unidad de Inteligencia Financiera y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
La batalla por el agua de La Boquilla se convirtió en uno de los episodios más tensos del conflicto entre productores de Chihuahua y el Gobierno Federal durante 2020. Seis años después, para uno de los principales dirigentes de aquel movimiento, el recuerdo no solamente permanece, sino que las consecuencias de aquella confrontación todavía forman parte de su vida.









