

Ocho de cada 10 diagnósticos corresponden a mujeres; especialistas llaman a detectar señales de alerta y buscar atención oportuna
Un total de 136 casos de anorexia y bulimia se han registrado en Chihuahua durante los primeros cinco meses de 2026, de acuerdo con datos del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica sobre Trastornos Alimentarios.
Las cifras revelan que el 80.8 % de los casos corresponde a mujeres, es decir, 110 diagnósticos, lo que mantiene a este sector como el más afectado por los trastornos de la conducta alimentaria. Los 26 casos restantes corresponden a hombres.
A nivel nacional se han reportado mil 927 casos de trastornos alimentarios, de los cuales el 73.2 % (mil 411) corresponde a mujeres y 516 a hombres. La estadística muestra que la tendencia predominante en mujeres también se registra a nivel nacional, aunque por debajo de la observada en Chihuahua.
En el marco del Día Nacional de la Lucha contra los Trastornos de la Conducta Alimentaria, la Secretaría de Salud advirtió que estos padecimientos continúan presentándose debido a factores como la preocupación por la apariencia física y la búsqueda de aceptación social.
La dependencia recordó que la anorexia y la bulimia pueden tener consecuencias graves para la salud física y mental, por lo que llamó a la población a mantenerse atenta a señales de alerta como la insatisfacción constante con la imagen corporal, las dietas restrictivas, el aislamiento social y los cambios significativos en el estado de ánimo.
Las autoridades destacaron la importancia de la detección temprana y la atención especializada para prevenir complicaciones y favorecer la recuperación de quienes enfrentan estos problemas de salud.
Los trastornos de la conducta alimentaria son padecimientos de salud mental que afectan la relación de las personas con la alimentación, el peso y la imagen corporal. Entre los más comunes se encuentran la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón.
Estos trastornos pueden tener consecuencias graves para la salud física y emocional si no son atendidos oportunamente. Por ello, es fundamental identificar señales de alerta como cambios drásticos de peso, preocupación excesiva por la apariencia física y restricciones alimentarias severas.
Durante esta conmemoración, instituciones de salud, escuelas y organizaciones civiles desarrollan actividades informativas con el objetivo de sensibilizar a la sociedad y reducir el estigma que aún rodea a quienes viven con estos padecimientos.
La prevención comienza con la promoción de hábitos saludables, una alimentación equilibrada y una imagen corporal positiva, además de fomentar espacios de diálogo y apoyo dentro de las familias y centros educativos.
El Día Nacional de la Lucha contra los Trastornos de la Conducta Alimentaria se conmemora cada 2 de junio y busca recordar que estos padecimientos pueden afectar a personas de cualquier edad y género, y que el acceso a atención profesional oportuna es fundamental para la recuperación y el bienestar integral.











