

Un nuevo estudio destaca la letal combinación de pérdida de árboles y calentamiento global que podría llevar a que el pulmón del mundo colapse a mitad de siglo
Si la deforestación y el calentamiento global continúan sin control, la selva amazónica podría iniciar en tan solo unas décadas una transición gradual hacia un ecosistema degradado similar a los pastizales, según una nueva investigación publicada el miércoles.
El estudio, publicado en la revista Nature, aporta nuevos datos sobre el momento en que la selva podría empezar a deslizarse por encima del llamado punto de inflexión en el que comienza una transformación gradual pero profunda e irreversible del ecosistema.
El análisis examinó la relación entre la deforestación y el calentamiento global. La deforestación puede agravar los efectos del aumento de las temperaturas al reducir las precipitaciones. Esos efectos intensificados, a su vez, pueden reducir el umbral de calentamiento en el que comienzan los cambios en los ecosistemas.
Bernardo M. Flores, investigador en ecología de la Universidad de Santiago de Compostela, España, y autor del estudio, dijo que las consecuencias del punto de inflexión en la selva amazónica serían catastróficas para todo el planeta, y añadió que hay que tener cuidado de no acercarse a esos riesgos.
La Amazonía, hogar de millones de especies de plantas y animales, es la mayor selva tropical de la Tierra. Año tras año, absorbe de la atmósfera más de mil millones de toneladas de dióxido de carbono que calientan el planeta, lo que ayuda a compensar los efectos de las emisiones causadas por el ser humano.









