

Enfrenta a la persona más rica del mundo con una startup que apoyó en su momento y con la que ahora compite en el floreciente sector de la IA
Elon Musk y Sam Altman, otrora socios en OpenAI, la matriz de ChatGPT, se presentaron el martes para los alegatos iniciales de un juicio que busca determinar si la empresa de inteligencia artificial traicionó su misión sin ánimo de lucro.
La batalla legal al otro lado de la bahía de San Francisco enfrenta a la persona más rica del mundo con una startup que apoyó en su momento y con la que ahora compite en el floreciente sector de la IA.
Musk acudió al tribunal federal de Oakland y se le vio pasando por los detectores de metales antes de los alegatos de apertura de un juicio que podría tener fuertes consecuencias para el futuro de la industria de la IA si el magnate de Tesla se impone.
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman -antes socio de Musk y ahora ampliamente considerado su némesis- también fue visto entrando en el edificio.
– Antes socios, hoy rivales –
La startup de inteligencia artificial, hoy dirigida por Altman, rivaliza en el mercado de la inteligencia artificial con el chatbot Grok de xAI, una de las empresas del multimillonario de origen sudafricano.
El lunes fueron seleccionados los nueve jurados para el proceso.











