

Pese que el Gobierno Federal anunció precios de garantía, la capacidad de compra es limitada y miles de toneladas del grano permanecen almacenadas; intermediarios compran barato y el consumidor paga hasta 40 pesos por kilo
Para los productores de frijol de Chihuahua, llevar el grano desde la tierra hasta la mesa de los mexicanos se ha convertido en un camino lleno de obstáculos. Entre sequías recurrentes, altos costos de producción y un mercado dominado por intermediarios, los agricultores enfrentan ahora un nuevo problema: no tener dónde vender su cosecha, aun cuando el Gobierno Federal anunció precios de garantía para la leguminosa.
El estado de Chihuahua produjo en el último ciclo agrícola más de 80 mil toneladas de frijol, gracias a las lluvias registradas tras dos temporadas sin producción significativa debido a la sequía. Sin embargo, ahora que lograron una buena cosecha, los productores enfrentan dificultades para comercializarla, cuando el ciclo 2025-2026 representaba una oportunidad para recuperarse económicamente.
El ciclo agrícola del frijol en Chihuahua inicia en junio con la siembra y concluye en noviembre con la cosecha. No obstante, desde entonces muchos productores continúan sin poder vender su producción, acumulando ya varios meses de espera sin una solución clara.
El programa federal de acopio operado por Alimentación para el Bienestar apenas contempla la compra de cerca de 10 mil toneladas, lo que ha dejado a miles de productores con su producto almacenado.
ENFRENTAN UNA CRISIS PARA SEMBRAR, COSECHAR Y VENDER
José Luis Vázquez García, productor del municipio de Guerrero, señala que intermediarios compran el frijol hasta en 10 pesos el kilo, mientras que el precio de garantía federal es de 27 pesos, pero al consumidor le llega hasta en 40 pesos por kilo, lo que evidencia una fuerte disparidad en la cadena de comercialización.
Indicó que los agricultores atraviesan múltiples dificultades desde la siembra hasta la venta del frijol, situación que se agrava por la limitada compra gubernamental y la presencia de intermediarios que adquieren el producto a precios muy bajos.
“Batallamos para sembrar, batallamos para cuidar el cultivo, batallamos para cosechar y al final batallamos para vender; nosotros atravesamos por un verdadero viacrucis”, señaló José Luis. Explicó además que Chihuahua es un estado semidesértico, donde los agricultores dependen principalmente de las lluvias para poder sembrar, lo que convierte cada ciclo agrícola en un desafío.
Primero deben enfrentar la incertidumbre climática para establecer los cultivos, posteriormente proteger la producción de plagas y, finalmente, buscar cómo vender el frijol, etapa que actualmente representa el mayor problema.
El productor recordó que el Gobierno Federal anunció un precio de garantía de 27 pesos por kilo para el frijol dentro de los programas de compra institucional. “El precio lo hemos escuchado en reiteradas ocasiones en discursos y mañaneras”. Sin embargo, señaló que el esquema actual, operado ahora por Alimentación para el Bienestar tras los cambios realizados al antiguo organismo Segalmex, contempla únicamente la adquisición de casi 10 mil toneladas para Chihuahua.
Esta cifra resulta insuficiente frente a la producción estatal, ya que durante el último ciclo se cosecharon más de 80 mil toneladas de frijol en la entidad. “¿Qué porcentaje están comprando?”, cuestionó José Luis. La diferencia entre lo producido y lo que adquiere el programa federal deja a miles de productores sin la posibilidad de vender su cosecha a un precio justo.











