

Alberto Gutiérrez Reyes presentó fiebre y dolor en el pecho una semana antes de morir; su esposa afirmó que los agentes le negaron la atención médica
EFE.- La familia de Alberto Gutiérrez Reyes, quien murió en California bajo custodia migratoria, exigió respuestas al gobierno de Estados Unidos tras denunciar que el migrante mexicano había solicitado atención médica pero no la recibió a tiempo, una situación que se repite en parte de las 11 muertes de extranjeros registradas en lo que va de 2026.
Los hechos ocurrieron la madrugada del pasado 27 de febrero.
«Lo trataron peor que a un animal, no lo ayudaron, él les dijo que necesitaba atención médica pero no se la dieron», dijo a EFE Patricia Martínez, esposa —viuda— del mexicano.
Desde que Gutiérrez Reyes, de 48 años de edad, fue recluido en el Centro de Detención en Adelanto (California), la pareja se comunicaba casi todas las noches.
Martínez asegura que vio cómo la salud de su esposo se estaba deteriorando. Casi una semana antes de su muerte le contó que tenía fiebre, dolor en el pecho y tos. Sin embargo, el mexicano le dijo a su esposa que no se preocupara.
«No se veía bien. Yo le insistí que les pidiera ver a un médico, me dijo que desde días antes había llenado unos papeles y les había dicho que estaba enfermo pero no le hicieron caso», cuenta con la voz quebrada.
Supo que algo estaba mal cuando su esposo no se comunicó al día siguiente como acostumbraba. La familia se enteró de la muerte por el Consulado de México en San Bernardino (California).
En un comunicado ICE dijo que el 25 de febrero Gutiérrez Reyes reportó sentirse débil. Un profesional médico del lugar «ordenó su traslado» a un hospital, donde ingresó «por dolor en el pecho y dificultad para respirar».
El mexicano fue declarado muerto el 27 de febrero. El Servicio de Control de Migración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) no aclaró la hora y el día del traslado al centro médico. Tampoco las causas.
Van 11 muertos bajo custodia de ICE en 2026
La muerte de Gutiérrez Reyes, que llevaba 25 años viviendo en Estados Unidos despertó la indignación pública.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México exigió una investigación, y la concejala de Los Ángeles Eunisses Hernández, que representa el distrito donde vive la familia, lamentó el alto número de migrantes fallecidos bajo custodia de ICE, y criticó al gobierno del presidente Donald Trump al considerar que «no valora» la vida humana.
El mexicano, que era el único sustento de su casa y el de sus padres en el estado de Veracruz, ambos ancianos y enfermos, fue el noveno migrante muerto de este año.
Después de su fallecimiento las autoridades reportaron la muerte de un iraní detenido en Mississippi el 1 de marzo, y un día después murió en Arizona el haitiano Emmanuel Damas, de 56 años de edad.
El hermano de Damas, Presner Nelson, dijo a la televisora CBS que el migrante había informado con anterioridad al personal del centro que tenía un fuerte dolor de muelas. El dolor empeoró y fue trasladado al hospital el 19 de febrero, donde murió 12 días después.
Sobre este caso, ICE indicó que el migrante reportó dificultad para respirar por lo que fue trasladado al hospital, pero no mencionó el dolor de muelas









