

La muerte del líder criminal pone en riesgo la alianza que, de acuerdo con reportes de la DEA, permitió articular una red criminal capaz de producir y distribuir fentanilo hacia Estados Unidos
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, no sólo abre una disputa por el control de una de las organizaciones criminales más poderosas de México. También pone en riesgo el presunto pacto que, según autoridades estadounidenses, mantenía el grupo con la facción conocida como «Los Chapitos».
De acuerdo con reportes de la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés), esa alianza permitió articular una red criminal capaz de producir y distribuir fentanilo a gran escala hacia Estados Unidos.
Sin embargo, la desaparición del líder del CJNG podría romper ese equilibrio entre organizaciones criminales. Analistas de seguridad advierten que la muerte de “El Mencho” tiene el potencial de provocar disputas internas, reacomodos entre cárteles y un repunte de la violencia en distintas regiones del país.
Aunque el gobierno mexicano ha negado la existencia de ese pacto, informes de inteligencia estadounidenses sostienen que la cooperación entre ambos grupos ya había alterado el mapa del narcotráfico.









