

Pintan la valla para elevar la temperatura e impedir que migrantes ingresen de forma irregular a EU
Ciudad Juárez– Con apoyo de trabajadores mexicanos, el gobierno de Donald Trump construye el primer muro negro entre Estados Unidos y México, en la frontera de Santa Teresa con Ciudad Juárez.
“Orgullo de ser mexicano”, cantaba uno de los trabajadores de origen michoacano, quien tras más de dos décadas en el vecino país se convirtió en residente estadounidense, pero no olvida sus raíces mexicanas pese a haber sido contratado por una empresa externa para trabajar en los cimientos de la primera pared negra prometida en ese mismo punto por la extitular del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos, Kristi Noem, en agosto de 2025.
Mientras cantaban y escuchaban una estación de radio mexicana, el viernes 6 de marzo, los trabajadores –de origen mexicano y estadounidense– retiraban la vieja malla de aproximadamente cuatro metros de altura y cavaban una zanja para colocar el nuevo muro negro de 9.14 metros, ubicado frente al muro secundario que fue construido por el mismo gobierno de Trump el año pasado.
Hasta el viernes la barrera negra era de apenas de 40 barrotes con aproximadamente 10 metros de ancho; pero ayer, pese a la lluvia que caía sobre la frontera, los trabajadores continuaban con diversas funciones de la obra, por lo que ya sumaban unos 40 metros de ancho, aunque los distintos trabajos se realizaban a lo largo de unos 500 metros.
Apoyados con maquinaria pesada, un grupo continuaba retirando la vieja malla en dos áreas, mientras que otros vaciaban cemento en la zanja de más de un metro y medio de profundidad, para continuar con la colocación del muro negro ordenado por Trump, con el fin de incrementar su temperatura cuando los migrantes intenten ingresar de manera irregular a Estados Unidos.








