
Las autoridades anunciaron un despliegue masivo de fuerzas de seguridad de cara al evento deportivo más grande del mundo, luego de que la violencia reciente generara preocupaciones por la seguridad de millones de aficionados
El viernes, las autoridades mexicanas anunciaron un plan para desplegar 100.000 fuerzas de seguridad este verano en un esfuerzo por estabilizar el país y salvaguardar el torneo de la Copa del Mundo de este año tras el asesinato de un alto dirigente de un cártel.
La amplia movilización es una respuesta directa al aumento de la violencia de los cárteles en todo el país que estalló hace casi dos semanas en represalia por la muerte del capo y que ha alimentado el escepticismo sobre si México puede proteger a los millones de aficionados que se espera que asistan al evento deportivo más grande del mundo.
El general Román Villalvazo, el líder militar mexicano que supervisará las operaciones de seguridad del país para la Copa Mundial, expuso los planes de seguridad durante una conferencia de prensa realizada el viernes por la mañana.
En total, el gobierno mexicano señaló que contaría con alrededor de 100.000 miembros de las fuerzas de seguridad procedentes del ejército, de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y de empresas de seguridad privadas. Las fuerzas se concentrarán en gran medida en las tres ciudades sede —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— y se complementarán con unos 200 perros policía entrenados para detectar explosivos.
El gobierno también desplegará más de 2100 vehículos militares, 24 aviones y 33 drones, dijo Villalvazo, y añadió que las autoridades mexicanas establecerán perímetros de seguridad alrededor de puntos de interés en lugares como Guadalajara, incluidos su aeropuerto y su estadio.







