
En opinión de Luis Carlos Ugalde, ex presidente del INE, y del senador Ricardo Anaya, la propuesta oficial de reforma electoral encierra riesgos para la democracia
«El árbitro se debilita. El jugador más poderoso (Morena) no. Eso no es neutral», explicó Anaya.
«Lo verdaderamente preocupante de la propuesta gubernamental es la reducción del presupuesto del INE. A primera vista suena bien: austeridad, ahorro, menos burocracia, un INE más eficiente. Pero en materia electoral, recortar presupuesto no es neutro. Cambia el equilibrio de poder», estimó.
En su consideración, el INE como árbitro no tiene un gasto administrativo común.
«Es organización de elecciones, fiscalización en tiempo real, padrón electoral, capacitación de funcionarios de casilla, conteos rápidos, monitoreo de propaganda, procedimientos sancionadores y defensa jurídica ante impugnaciones.
Recortarlo 25 por ciento no es ‘apretarse el cinturón’. Es debilitar al árbitro.
«Y cuando el árbitro se debilita, el que está en el poder se fortalece. Ahí empieza el gato encerrado», advirtió.
Un aspecto afectado será la fiscalización.
«El INE vigila gasto de campaña, uso indebido de programas sociales, propaganda encubierta y utilización de recursos públicos. Con 25 por ciento menos de presupuesto habrá menos auditores, menor capacidad tecnológica, menos visitas de verificación y más retrasos. El principal beneficiario es el partido en el Gobierno, que cuenta con mayor estructura territorial, programas sociales y capacidad de movilización. Un árbitro con menos recursos tiene menos capacidad para detectar abusos del poder público», consideró el panista.








