
El entorno deportivo de Camargo vuelve a encender las alarmas. Este día, Marcelino Leos, propietario del proyecto Unidos Amigos por Mazorqueros 2026, anunció de manera contundente su retiro y declinación para continuar al frente de la iniciativa que buscaba tomar las riendas del futuro de los Mazorqueros de Camargo.
En declaraciones dirigidas a la sociedad camarguense y, especialmente, a la afición, Leos fue claro: “Ya es muy tarde para tomar las riendas de Mazorqueros 2026”. Una frase que no solo marca el fin de un proyecto, sino que abre un nuevo capítulo de incertidumbre en el deporte local.
El empresario reconoció que el tiempo, la falta de condiciones y el contexto actual hacen inviable continuar, dejando en el aire una pregunta que comienza a incomodar a muchos: ¿quién está realmente tomando decisiones por el futuro del equipo?
La renuncia de Marcelino Leos no pasa desapercibida. Por el contrario, exhibe una realidad que la afición ha señalado desde hace tiempo: improvisación, falta de rumbo y un silencio preocupante por parte de quienes deberían estar actuando con anticipación. Mientras los proyectos se caen y los plazos se agotan, Mazorqueros sigue sin un camino claro hacia 2026.
Hoy, Camargo no solo pierde una propuesta, pierde tiempo. Y en el deporte profesional, el tiempo cuesta caro.










