
El presidente municipal de Camargo, Jorge Aldana, expresó su preocupación ante la posibilidad de que se modifiquen las condiciones del Tratado de Aguas, específicamente en lo referente al pago anual de 400 millones de metros cúbicos, en lugar del esquema quinquenal que actualmente está establecido.
Durante su posicionamiento, Aldana señaló que más allá del impacto técnico que tendría este cambio en el manejo del recurso hídrico, lo que más inquieta es la falta de una postura firme por parte del Gobierno Federal para defender el agua de México en momentos clave. Indicó que la incertidumbre aumenta ante un escenario de constantes presiones por parte del gobierno de Estados Unidos, donde cualquier desacuerdo puede derivar en la imposición de aranceles a productos mexicanos.
El alcalde subrayó que los productores han dado la cara de manera permanente por el municipio, el estado y el país, por lo que ahora —dijo— corresponde a la presidenta de la República asumir una defensa clara y sin titubeos. En ese sentido, afirmó que desde los municipios se debe brindar respaldo institucional para que las decisiones que se tomen sean en beneficio del sector productivo y no bajo presiones externas.
Aldana también manifestó su preocupación por los mensajes contradictorios que se generan tras las comunicaciones entre los mandatarios de México y Estados Unidos, lo que, aseguró, deja un ambiente de incertidumbre en temas sensibles como el Tratado de Libre Comercio y la distribución del agua. Recordó que el tratado vigente contempla periodos definidos para el cumplimiento de los pagos, así como prórrogas que resultan favorables para México, por lo que modificar lo ya establecido —especialmente el artículo 44— sería un duro golpe para la agricultura regional.
Finalmente, fue enfático al señalar que no se permitirá la extracción de agua de las presas La Boquilla ni Las Vírgenes, reiterando que Chihuahua no entregará una sola gota, postura que —dijo— ha sido sostenida desde 2019 y que se mantendrá en los próximos años. Destacó además la firmeza de la gobernadora Maru Campos, quien ha reiterado que el agua del estado se defiende, y concluyó asegurando que, más allá de cargos públicos, los alcaldes son productores, camarguenses y chihuahuenses, y que el compromiso con la región se respeta.










