
La presidenta Claudia Sheinbaum se refirió el lunes al alerta en el Pacífico lanzada por las autoridades estadounidenses de aviación
México está cada vez más pendiente de los movimientos militares de Estados Unidos y cualquier actividad inusual enciende las alarmas después del ataque a Venezuela, las crecientes presiones contra los cárteles y cuando las conversaciones sobre seguridad entre ambos países se han intensificado.
Por ello la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió el lunes al alerta en el Pacífico lanzada por las autoridades estadounidenses de aviación y la presencia de un avión militar estadounidense en un aeropuerto del centro del país supuestamente para recoger a funcionarios mexicanos y capacitarlos en el país vecino.
Hace tres días la Administración Federal de Aviación estadounidense (FAA, por sus siglas en inglés) pidió precaución ante “actividades militares” en el Pacífico cerca de México y Centroamérica, lo que tuvo a México en vilo durante “unas dos horas”, reconoció Sheinbaum, hasta que el gobierno tuvo la certeza “por escrito” de que no había “ningún sobrevuelo sobre territorio nacional”.
La presidenta dijo que las autoridades estadounidenses no habían avisado previamente de ninguna actividad y por eso “fue alertado tanto Relaciones Exteriores como la Secretaría de la Defensa Nacional, que es quien tiene que autorizar la entrada de cualquier aeronave a territorio mexicano, y se estuvo en comunicación con la embajada para poder conocer exactamente qué es lo que estaban planteando”.
Finalmente Estados Unidos ofreció las coordinadas exactas de los movimientos y la Secretaría de Transportes mexicana emitió un comunicado diciendo que no existían “implicaciones operativas ni restricciones para México”. Avisos similares de la FAA se habían dado meses antes luego de los ataques estadounidenses a presuntas lanchas de narcotraficantes y del ataque a Venezuela.








