

Llama FICOSEC a fortalecer limpieza en policías; se exhibió fallas y avances en corporaciones.
La reciente detención de elementos policiales presuntamente involucrados en actos delictivos debe analizarse, como una acción positiva que demuestra que las autoridades están actuando y que existe la intención de depurar las corporaciones de seguridad.
Así lo manifestó el director de FICOSEC en Parral, Rodrigo Chávez quien aclaró que el hecho de que se investigue y se proceda contra policías corruptos envía un mensaje claro de que nadie debe estar por encima de la ley, aun cuando se trate de quienes tienen la responsabilidad de proteger a la ciudadanía.
No obstante, también resulta inevitable la preocupación social que genera este tipo de casos, ya que los cuerpos policiacos son, en esencia, quienes velan por la seguridad de la población.
Cuando algunos de sus integrantes se ven vinculados a delitos, surge la inquietud sobre en manos de quién se encuentra la seguridad pública, lo que impacta directamente en la percepción y la confianza ciudadana hacia las instituciones.
En este sentido, se considera fundamental que las autoridades redoblen esfuerzos en los procesos de depuración y en la capacitación constante de los elementos policiales, evitando que las corporaciones se contaminen por prácticas de corrupción o conductas indebidas.
La vigilancia del comportamiento diario de los policías es parte del quehacer cotidiano de quienes dirigen y administran las corporaciones, ya que no basta con aplicar controles iniciales, sino que se requiere un seguimiento permanente.
Si bien existen los exámenes de control y confianza, estos no pueden aplicarse de manera continua o permanente.
En teoría, cuando un elemento ingresa a una corporación ya ha sido evaluado y considerado confiable conforme a estos exámenes.
Sin embargo, también es importante reconocer que el comportamiento humano puede cambiar con el tiempo y que, aun con filtros previos, pueden presentarse fallas o desviaciones de conducta.
Desde esta perspectiva, los hechos pueden verse de manera positiva en la medida en que se están investigando a los elementos y se está actuando para depurarlos mediante su detención y procesamiento legal.
Sin embargo, no se puede negar que este tipo de situaciones afecta la imagen institucional de las corporaciones policiacas ante la ciudadanía, generando dudas y desconfianza.
Por ello, se hace un llamado a mantener la confianza en las autoridades, pero también a fortalecerla mediante la participación ciudadana.
Una forma efectiva de contribuir a la depuración de las corporaciones es denunciar cualquier mal comportamiento de los elementos policiacos, ya sea corrupción, abuso de autoridad o la comisión de delitos.
La seguridad no es responsabilidad exclusiva de las instituciones; también es parte de una cultura social en la que la legalidad y la denuncia deben prevalecer, dijo Rodrigo Chávez.
Finalmente, se reconoce que la corrupción no es un problema exclusivo de las corporaciones policiacas, sino que forma parte de una idiosincrasia que debe combatirse de manera conjunta.
Solo con autoridades firmes, policías capacitados y ciudadanos participativos se podrá avanzar hacia corporaciones más limpias, confiables y cercanas a la sociedad, concluyó.










