
“El gremio ganadero está muy preocupado, principalmente por la falta de una respuesta favorable en el tema de la exportación y por la incertidumbre que ha generado la nueva Ley de Aguas”, expresó Alec Tanner, presidente de la Asociación Ganadera de Camargo, al referirse al complejo panorama que enfrenta el sector.
El dirigente explicó que, a nivel estatal, alrededor de 400 mil cabezas de ganado no lograron ser exportadas a Estados Unidos, por lo que ahora deberán colocarse en el mercado nacional, situación que se complica aún más con la entrada de la nueva cosecha de animales.
Aunque existe la posibilidad de que la exportación se reactive en enero, con la eventual puesta en marcha de una planta de control de mosca en Texas, Tanner aclaró que no hay certeza al respecto, lo que mantiene al sector en un escenario de incertidumbre.
A este contexto se suma la preocupación por la aplicación de la nueva Ley de Aguas, que impacta a los productores pecuarios debido a la falta de documentación de muchos pozos ganaderos, algunos con décadas de antigüedad y sin registros formales ante la Comisión Nacional del Agua.
El líder ganadero señaló que estos pozos, en su mayoría pequeños, no pueden ser equiparados con pozos agrícolas por el volumen de agua que utilizan, por lo que la principal solicitud del gremio es que se les permita regularizarlos y contar con un periodo para su registro, una vez que se publique el reglamento correspondiente.
Finalmente, reconoció que las lluvias registradas en algunas zonas han ayudado a sostener parcialmente la actividad; sin embargo, advirtió que si el año cierra con condiciones adversas, el impacto para el sector ganadero podría ser aún más grave.










