
En una reunión clave celebrada en el salón de la Asociación Agrícola, se dieron cita importantes actores del sector primario de la región, incluidos agricultores y ganaderos, quienes junto al senador Mario Vázquez expresaron su preocupación sobre los avances de la nueva Ley de Aguas Nacionales, recientemente aprobada tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
El encuentro, que reunió a representantes de diversas localidades productivas, sirvió como un espacio para explicar los detalles de esta ley y los riesgos que representa para el sector agrícola y ganadero del país. Durante la reunión, se discutió cómo las disposiciones de la nueva legislación afectan de manera directa a los productores, limitando su acceso al recurso más vital para la producción de alimentos: el agua.
Los asistentes coincidieron en que la ley, tal como fue aprobada, abre la puerta a restricciones injustas y plantea incertidumbre en torno a los permisos, concesiones y la operatividad diaria de quienes dependen del agua para sus actividades productivas. En particular, se mencionó que las nuevas normativas generan dudas sobre el futuro de la gestión del recurso hídrico en las zonas rurales y podrían poner en peligro la seguridad alimentaria en el país.
El senador Mario Vázquez, quien estuvo presente en el evento, expresó su solidaridad con los agricultores y ganaderos de la región, subrayando que la nueva ley no toma en cuenta la experiencia y el conocimiento de quienes trabajan la tierra día a día. «No se escuchó a los verdaderos expertos en el tema: los agricultores, los técnicos y todos aquellos que conocen la realidad del campo», señaló el senador, quien se comprometió a seguir defendiendo los derechos de los productores.
A lo largo de la reunión, se destacó la importancia de defender el derecho al agua como un bien fundamental, no solo para la agricultura, sino para la vida misma. Los participantes hicieron un llamado a los legisladores y autoridades a reconsiderar las implicaciones de la ley y a abrir un espacio de diálogo para revisar sus términos, de manera que se protejan los intereses de quienes más dependen de este recurso natural.
«Este es el momento en que los políticos debemos estar con el pueblo, escuchando, informando y defendiendo su patrimonio», indicó uno de los organizadores del evento, quien enfatizó la necesidad de un enfoque más equitativo y justo para la distribución del agua en el país.
La reunión concluyó con el compromiso de seguir luchando contra las restricciones que se derivan de la ley y de continuar alzando la voz en defensa del sector agropecuario, un pilar fundamental de la economía nacional. Los asistentes manifestaron su determinación de seguir trabajando unidos para garantizar que se tomen decisiones que no perjudiquen a quienes viven del trabajo en el campo.










