
«Chihuahua no aguanta más decisiones tomadas desde un escritorio”, lamentó Manque Granados, diputada federal, en el debate de las leyes de aguas donde ella votó en contra.
Por:Tiempo La Noticia
Durante la discusión de la reforma a la Ley de Aguas Nacionales en la Cámara de Diputados, que inició el 3 de diciembre y continuó este jueves 4, la diputada chihuahuense Manque Granados afirmó que el campo del estado “no aguanta más decisiones tomadas desde un escritorio” y acusó al Gobierno Federal y a los legisladores de Morena de dejar sin respaldo a los productores en un momento crítico para la región.
La legisladora señaló que en Chihuahua no se realizó consulta alguna con pueblos, comunidades o sectores productivos, y sostuvo que los representantes federales del oficialismo “nunca dieron la cara” ante los agricultores que bloquearon carreteras en busca de respuestas.
“Esa ausencia no es casualidad: es cobardía política, abandono y traición a su estado”, expresó.
Granados advirtió que la reforma centraliza decisiones, debilita la participación regional y abre la posibilidad de limitar o revocar derechos adquiridos, esenciales para miles de familias dedicadas a la actividad agrícola.
También señaló que la propuesta criminaliza a los productores al convertir trámites o errores administrativos en posibles delitos.
Recordó que, en paralelo, el Proyecto de Presupuesto de Egresos 2026 contempla recortes a programas de tecnificación, mecanización e infraestructura hídrica, en un contexto de sequía que afecta de manera severa las cosechas en Chihuahua.
Además, denunció la desaparición de la Comisión Nacional de Zonas Áridas, organismo que brindó apoyo al semidesierto mexicano durante más de cinco décadas.
La diputada sostuvo que “el gobierno de Morena le da la espalda al campo, a su producción y a su futuro” y señaló que la falta de respuesta federal ha provocado que más de 9 mil camiones permanezcan varados en exportación, afectando empleos y cadenas productivas.
Finalmente, reiteró que el Partido Acción Nacional no respaldará reformas que, a su consideración, vulneren la seguridad jurídica del sector agrícola.
“No estamos en contra del orden, estamos en contra de los abusos; no estamos en contra de modernizar la ley, estamos en contra de destruir los derechos (…) Vamos a defender el agua, vamos a defender la tierra y vamos a defender a quienes producen en este país”, concluyó.








