
Alrededor del 75% de los animales para engorda en la Entidad provienen de esa región, dado que son más caros en otras regiones
Monterrey.- La suspensión de la movilización de ganado proveniente del sureste hacia Nuevo León por el gusano barrenador no debe alargarse más de seis semanas, o provocaría una crisis en los inventarios de las engordas, advirtió Héctor de Hoyos, presidente de la Asociación de Engordadores de Ganado Bovino del Noreste (AEGBN).
Y es que, de acuerdo con el líder engordador, alrededor del 75% de los animales para engorda en la Entidad provienen de esa región, dado que son más caros en otras regiones.Inclusive, refirió, hay engordas en el Estado cuyo origen del 90% del inventario es el sureste del País, debido a los precios convenientes.
De Hoyos y otros engordadores anónimos coinciden en que Nuevo León ha sido transparente en el reporte de casos del gusano barrenador, por lo que criticaron que únicamente se esté impidiendo a este Estado movilizar ganado desde el sureste, y no a otras entidades engordadoras, como Baja California y San Luis Potosí.
Los engordadores norestenses se mantienen en diálogo con la Federación para reanudar la movilización, pues de por sí les pareció excesiva la medida dictada por el Senasica a Nuevo León el pasado domingo, luego de que se registrara el tercer caso de la plaga en un bovino recién llegado a la Entidad desde Veracruz.
«Mi molestia como titular de los engordadores es que venimos con el ganado bien sellado en la jaula, documentación firmada y certificada, y que luego nos digan ‘¿Nuevo León para qué anda comprando ganado de la zona afectada?’ Pues lo estoy comprando dentro de los protocolos», dijo De Hoyos en entrevista.»Sí fuimos selectivos (con la compra del ganado del sureste). Se estuvo comprando el ganado a proveedores de confianza. De hecho, hay propuestas para manejarlos ya de forma exclusiva».
Por su parte, la Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEG) hizo un llamado a formalizar un convenio de colaboración entre engordadores y acopiadores a fin de estandarizar los procesos de revisión y certificación de reses.Señaló que la confirmación del tercer caso es prueba de un déficit en materia de inspección y trazabilidad en los corrales de origen.»La pronta detección y notificación permitió resolver el problema a la brevedad. Reconocemos que este incidente evidencia áreas donde se debió haber actuado con anticipación y rigor en el corral de origen», apuntó la AMEG.Negligencias de este tipo han sido reconocidas por el propio Senasica, que reveló en septiembre que se había sancionado por ello a al menos 30 veterinarios, y que se estaban detectando cargamentos de animales infectados, pese a que las reses ya habían sido inspeccionadas.










