
La nueva Ley General de Aguas y la reforma a la Ley de Aguas Nacionales pretende criminalizar de manera “sin precedentes” a los agricultores, denunció el senador chihuahuense Mario Vázquez. Por:
Mario Vázquez, senador panista, alertó que la propuesta de la nueva Ley Nacional de Aguas presentada por el Gobierno Federal constituye un “ataque directo” contra miles de productores agrícolas del país, al plantear disposiciones que afirma convierten en infractores a quienes dependen del agua para sostener la producción de alimentos.
“La iniciativa abre la puerta a una criminalización sin precedentes contra el campo, bajo un falso dilema que enfrenta el derecho humano al agua con la actividad agrícola”, señaló.
Añadió que las manifestaciones de productores en todo México responden a motivos legítimos: “Esta iniciativa vulnera derechos que por décadas han sido reconocidos por el Estado mexicano”.
Vázquez destacó que uno de los puntos más preocupantes es la posibilidad de imponer multas millonarias, de entre dos y cinco millones de pesos, por modificaciones mínimas en cauces naturales, incluso cuando estas ocurran por efecto de las lluvias. “Eso es criminalizar al campo”, enfatizó.
Falso dilema entre consumo humano y producción agrícola.
El Senador subrayó que nadie cuestiona la prioridad del derecho al agua para uso doméstico y urbano. Lo que está en debate dijo es el “argumento construido para dividir a los mexicanos”. Explicó que, en los hechos, es más común que concesiones agrícolas sean utilizadas para fines urbanos que al revés.
“No permitiremos que se enfrente a unos mexicanos contra otros bajo un discurso que no corresponde a la realidad”, sostuvo.
Recentralización de Conagua.
Vázquez también alertó que la iniciativa recentraliza por completo el control de la Conagua, al desaparecer los Organismos de Cuenca y Consejos que hoy integran gobiernos estatales, municipios, productores y especialistas.
“Con esa decisión no se resuelven los problemas del agua; se borra la voz de quienes conocen los territorios y las cuencas. Es un retroceso institucional y democrático”, puntualizó.
Anuncia propuesta alternativa.
De manera paralela, el senador informó que ya se construye una propuesta que garantice tanto el acceso al agua para las personas como la producción de alimentos.
“Ambas cosas son indispensables. No podemos permitir que el país escoja entre agua o comida. Nuestro deber es garantizar las dos”, afirmó.
Finalmente, reiteró su rechazo al enfoque sancionador que plantea la iniciativa y llamó a construir una política hídrica “responsable, técnica y humana”.
“El campo no puede seguir siendo tratado como enemigo. Defenderemos los derechos de quienes producen los alimentos que llegan a cada mesa en México. Agua y campo no compiten; se necesitan mutuamente”, concluyó









