
Mario Lerma confirmó que no habrá retiro de manifestantes; transportistas cierran totalmente el paso y la situación se torna crítica
El dirigente del Frente Campesino de Chihuahua, Mario Lerma Sáenz, confirmó que los bloqueos carreteros que se mantienen en la entidad y en diversas partes del país no serán retirados mientras avanza la negociación con autoridades federales en la Ciudad de México, a donde se dirige este miércoles junto con una comitiva para entablar una reunión.
Lerma señaló que una comisión integrada por representantes de distintos estados acudirá este miércoles a la capital del país para presentar la propuesta de los productores en demanda del acceso equitativo al agua. Aunque evitó precisar la hora del encuentro, aseguró que la reunión se realizará este mismo día y que informará una vez que estén en la mesa de diálogo.
El líder campesino destacó que el movimiento ha alcanzado una magnitud sin precedentes: “es inédito, histórico, jamás había habido un bloqueo de esta magnitud en la región ni en el país”, afirmó al señalar que hay miles de campesinos y transportistas exigiendo soluciones y que se reporta un estimado de hasta un millón de tráilers detenidos en todo México.
Respecto a las declaraciones de la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, quien advirtió que podrían ejecutarse órdenes de aprehensión pendientes contra algunos manifestantes, Lerma respondió: “No nos amedrentan. Vamos a luchar porque es justo lo que estamos pidiendo: el agua para producir y sacar alimentos para nuestro pueblo”.
El dirigente explicó que, durante la noche, la temperatura llegó a 0 grados, lo que puso en riesgo a cientos de personas que permanecieron en las vialidades. Afirmó que el Frente Campesino de Chihuahua mantuvo abierto un carril para vehículos particulares y ambulancias, negando que hayan obstruido servicios de emergencia.
Sin embargo, indicó que los transportistas, molestos por permitir el paso a unidades no comerciales, cerraron completamente los cuatro carriles en al menos uno de los tramos afectados, lo que ya ocasionó embotellamientos que podrían tardar más de un día en despejarse.
“No hay paso para nadie, está muy complicado. Eso fue decisión de los transportistas, ya están desesperados”, declaró Lerma sobre la saturación que se reporta en varios puntos del país.
Aseguró que, pese a las presiones y advertencias, el movimiento no se retirará hasta que exista un compromiso formal del Gobierno Federal respecto a las demandas por el suministro de agua para uso agrícola y productivo.









