
Aunque no se considera un producto de mala calidad, se trata de cortes provenientes de razas cebuinas o Bos indicus, caracterizadas por ser más magras y con textura más dura que la carne mexicana
La llegada masiva de carne importada desde Brasil coloca a los productores mexicanos, especialmente a los chihuahuenses, en una posición de desventaja frente al mercado nacional, debido principalmente al bajo costo del producto extranjero, señaló Mauricio Hernández Cerón, director de Desarrollo Agropecuario de la Secretaría de Desarrollo Rural, quien considera que en este momento no es necesario importar, ya que se cuenta con inventario nacional ante el cierre de la frontera para la exportación.
Brasil cuenta con una de las mayores existencias de ganado a nivel mundial —estimadas en alrededor de 4 millones de cabezas— gracias a sus condiciones geográficas y climáticas, lo que le permite producir grandes volúmenes de carne a precios más competitivos.
Aunque no se considera un producto de mala calidad, se trata de cortes provenientes de razas cebuinas o Bos indicus, caracterizadas por ser más magras y con textura más dura que la carne mexicana.
El precio más bajo ha provocado que algunos consumidores opten por el costo antes que la calidad, lo que genera una presión directa sobre el mercado nacional. “Sí nos pone en riesgo ante la llegada de carne muy barata; a veces el consumidor se va por el precio y no por la calidad”, señaló el funcionario.
Para equilibrar la competencia, la Secretaría de Desarrollo Rural ha participado en mesas con la Secretaría de Economía con el fin de impulsar mecanismos que permitan identificar el origen del producto en los anaqueles. La propuesta busca que el consumidor pueda decidir con información clara si prefiere carne importada o nacional, y reforzar el reconocimiento de la marca o sello de origen de la carne mexicana y, particularmente, de Chihuahua.
Otro punto en discusión son las cuotas a la importación. Aunque actualmente la carne está incluida en el Paquete contra la Inflación y la Carestía (Pacic), que flexibiliza trámites para abaratar productos de la canasta básica, ganaderos advierten que el país no está en condiciones de seguir impulsando la entrada de carne extranjera cuando el sector nacional enfrenta dificultades para procesar y comercializar su producción.
A esto se suma que los productores mexicanos mantienen restricciones para exportar, por lo que consideran contradictorio que se facilite la entrada de carne foránea mientras los ganaderos locales no pueden colocar su producto en mercados internacionales.









