
Congreso del Estado. — En el marco de las mesas de diálogo celebradas en el Congreso del Estado, productores del campo y legisladores de diversos partidos políticos coincidieron en la urgencia de frenar la reforma a la Ley General del Agua, la cual, según aseguran, no refleja la realidad de quienes dependen del recurso hídrico para sostener la actividad agrícola y la economía de las comunidades rurales.
Durante las discusiones, los representantes del sector productivo fueron contundentes en su postura: la reforma no puede aprobarse sin una revisión exhaustiva que asegure condiciones justas para los productores. Manifestaron su preocupación por que la iniciativa no toma en cuenta las particularidades del campo, lo que podría generar consecuencias negativas para la seguridad hídrica y económica de miles de familias rurales.
Como parte del grupo de legisladores que apoya las demandas del sector agrícola, el diputado del Distrito XX reafirmó su compromiso de mantener una postura firme en defensa del agua y las necesidades de las comunidades campesinas. “No permitiremos que se apruebe una ley que no considere las preocupaciones de quienes trabajan la tierra y generan los alimentos que sustentan a nuestra población”, expresó.
El legislador también destacó que el trabajo conjunto con los productores continuará hasta garantizar que sus preocupaciones sean atendidas antes de avanzar con cualquier iniciativa legislativa que afecte al sector rural.
Con el fin de llegar a un consenso que beneficie a todos los involucrados, las mesas de diálogo seguirán su curso, buscando alternativas que reconozcan las necesidades del campo sin comprometer el acceso justo y equitativo al agua.








