
Por Irene Escobedo
El próximo 30 de noviembre, se llevará a cabo una marcha histórica en la Ciudad de México. Militares retirados, desde subtenientes hasta generales, caminarán pacíficamente hacia el Zócalo, con el objetivo de expresar su descontento ante la decisión del gobierno de no otorgarles el incremento del 4% a sus pensiones para 2025, tal como lo establece la ley del ISSFAM.
Esta manifestación surge debido a que la inflación ha puesto en grave riesgo la calidad de vida de los exmilitares, muchos de los cuales arriesgaron sus vidas defendiendo al país. Este aumento, que consideran un derecho adquirido, es particularmente importante para aquellos que, debido a lesiones o enfermedades sufridas durante su servicio, no pueden trabajar. También afecta a las viudas y huérfanos de los soldados caídos.
La marcha, que será pacífica, busca, además de la restitución del incremento, el retroactivo de los pagos que les fueron negados este año. Los militares retirados no solo exigen una mejora en sus pensiones, sino también un reconocimiento de su sacrificio y un llamado a la reflexión sobre la necesidad de respetar los derechos de quienes han servido con honor a la nación.
El evento será un recordatorio a la sociedad y al gobierno de la importancia de reconocer los derechos ya adquiridos por los que han dedicado su vida al servicio de México. Es crucial que las autoridades escuchen y respondan con justicia y prontitud a las demandas de estos ciudadanos, quienes representan el sacrificio y el compromiso de los que dieron todo por el país.








