
El presidente municipal Marco Bonilla arremetió contra la reforma a la Ley de Aguas Nacionales que se discute en la Cámara de Diputados, al calificarla como “una ley hecha con las patas” y señalar que el Gobierno federal impulsa cambios sin escuchar a especialistas ni a los sectores productivos.
Por: María Fernanda Ibarvo Romo
El alcalde celebró que, por primera vez, los legisladores federales hayan comenzado a abrir espacios de diálogo con expertos y productores, lo que consideró indispensable para construir una legislación equilibrada. “Hoy vivimos en el gobierno del yo-yo: solamente su versión, su teoría, su visión de país”, dijo al insistir en que los diputados deben recordar que fueron electos para escuchar y servir al pueblo.
Bonilla destacó que, según publicaciones recientes, la Cámara de Diputados estaría reconsiderando la propuesta de limitar la transmisión vía sucesoria de los derechos de agua, uno de los aspectos que ha generado mayor preocupación entre agricultores. “No me explicaba cómo estaban limitándola en la nueva reforma”, señaló.
El alcalde reiteró su respaldo a los productores del campo chihuahuense y del resto del país, y afirmó que su administración acompañará las acciones que ellos decidan emprender, interviniendo únicamente hasta donde los propios afectados lo soliciten.









