
CAMARGO.- Con la llegada del invierno y las bajas temperaturas, la actividad apícola en la región entra en pausa. Iván Morales, apicultor local, explicó que en esta temporada las colmenas dejan de producir miel y se concentran únicamente en sobrevivir al frío, resguardándose dentro de los cajones.
“La producción ya se detiene, ya se paró, ya no hay nada donde recolectar, si acaso es nomás para estar sobreviviendo y metiendo algo a la colmena”, comentó Morales, quien señaló que durante el invierno las abejas se mantienen dentro de la colmena completamente sellada, utilizando el propóleo para aislarse del exterior.
El productor indicó que, para ayudarlas a superar los meses fríos, los apicultores deben alimentarlas de manera artificial. “Tenemos que estar alimentando artificialmente para poderles ayudar y que sobresalga lo calo de la colmena, para que entrando otra vez la polinización y la floración, pues ya esté mejor”, detalló.
Respecto al ciclo productivo, Morales explicó que la actividad se reactiva normalmente a finales de febrero o inicios de marzo, con la floración del mesquite, que marca el inicio de la temporada fuerte de producción.
Aunque las condiciones climáticas han sido variables, el apicultor señaló que este año hubo una ligera mejora en comparación con el anterior, aunque el cambio climático sigue afectando tanto la floración como la mortandad de las abejas.










