
El municipio de Tlaquepaque, Jalisco, volvió a hacer historia al montar la ofrenda monumental más grande del mundo, con una extensión de más de tres mil metros cuadrados.
Inspirado en la pasión por el fútbol, el altar rinde homenaje a las Copas Mundiales celebradas en México en 1970 y 1986, además de incluir detalles que reflejan la esencia jalisciense, como el mariachi y las flores tradicionales.
El montaje duró 28 horas y requirió 2.8 toneladas de aserrín, 21 mil flores de cempasúchil en maceta, 70 mil flores naturales, 5 mil flores de cordón de obispo y 15 mil flores hechas a mano, además de 41 espacios dedicados a futbolistas.
Con este logro, Tlaquepaque superó su propio récord del año pasado, cuando su altar alcanzó mil 811 metros cuadrados, y dejó atrás al del Estado de México, que tenía 2 mil 261 metros cuadrados.
El Notario Público Lorenzo Bailón certificó la nueva medida: 3 mil 329 metros cuadrados, consolidando así a Tlaquepaque como el referente nacional del Día de Muertos.
La alcaldesa Laura Imelda Pérez reconoció el esfuerzo conjunto de habitantes, empresarios y comerciantes, quienes hicieron posible este récord mundial que atrae a más de tres millones de visitantes cada año.
“Este altar refleja el corazón y la unión de Tlaquepaque, un pueblo que celebra su cultura con orgullo”, expresó la presidenta municipal.








