
Con motivo de la festividad de San Judas Tadeo, que se celebra este 28 de octubre, el padre Marlon Ramírez, párroco del templo de San José, compartió un mensaje dirigido a los fieles sobre el verdadero sentido de esta celebración y la importancia de vivirla desde la fe auténtica.
El sacerdote explicó que la devoción a San Judas Tadeo forma parte de lo que la Iglesia llama “piedad popular”, es decir, aquellos gestos de fe que no son sacramentos, pero que ayudan a fortalecer la relación con Dios.
“Un ejemplo de piedad popular es el rezo del rosario. No es un sacramento, pero nos acerca a Dios. De igual manera, la veneración a los santos —que no es adoración— nos lleva a sentirnos acompañados en nuestra fe”, explicó.
Ramírez destacó que San Judas Tadeo es un santo muy querido y aclamado en la piedad mexicana, especialmente en el norte del país, donde su devoción se ha arraigado con fuerza.
Finalmente, el padre hizo un llamado a no confundir la devoción con la fuente del milagro, recordando que los santos son intercesores ante Dios.
“Celebrar a un santo es celebrar la amistad que tenemos con él, porque nos acerca a Jesús. Los santos no hacen milagros; interceden por nosotros. El milagro lo obra Cristo, lo obra la Trinidad”, subrayó.










