
Los residentes de Bosques de San Elías Repechique son beneficiarios de un fideicomiso como parte de la reparación de daños
Las comunidades indígenas de la Sierra Tarahumara enfrentan obstáculos para acceder a los recursos de un fideicomiso judicialmente reconocido que debía destinarse a proyectos de desarrollo y reparación del daño, luego de años de violaciones a sus derechos y despojo de sus tierras y recursos naturales.
La abogada Diana Villalobos de Consultoría Técnica Comunitaria, asociación que les brinda acompañamiento, explicó que el gobierno estatal busca mantener el control del fideicomiso bajo reglas de operación públicas, lo que ha impedido que los pueblos puedan ejercer los recursos de manera autónoma, como lo estableció la resolución del juez.
“El fideicomiso está diseñado para beneficiar a las comunidades, pero el gobierno lo maneja como si fuera una paraestatal. Por eso no han podido usarlo ni avanzar con sus proyectos”, denunció.
El fideicomiso es administrado por un comité técnico integrado por cuatro autoridades gubernamentales —entre ellas la Secretaría de Hacienda, la Secretaría de Pueblos y Comunidades Indígenas y la de Desarrollo Humano y Bien Común—, así como cuatro representantes de las comunidades. La presidencia recae en Pavel Aguilar, como representante de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván.
Las comunidades han presentado diversos proyectos, como la construcción de un salón comunitario en Repechechi; la adquisición de tractores para fortalecer la agricultura, y programas de mejoramiento de vivienda. Sin embargo, las propuestas se han frenado porque el gobierno exige que las obras sean ejecutadas directamente por dependencias oficiales.
“Nos quieren quitar la posibilidad de manejar nuestros propios recursos, de decidir cómo mejorar nuestras comunidades. Es una forma de restringir nuestra autonomía”, señalaron Teresa González y Luis Javier Pérez.
Luis Javier manifestó su inconformidad debido a que no han podido ejercer el recurso en beneficio de la comunidad, pues ya son más de tres años sin respuesta.
La comunidad de Bosques de San Elías Repechique, en el municipio de Bocoyna, con los decretos número 1438/2016 y 0119/2016, así como los juicios de amparo: 422/2014 del Juzgado Octavo de Distrito, la sentencia derivó en la creación del Fideicomiso Bosques de San Elías Repechique, pero que durante esta administración estatal, la comunidad no ha podido disponer de este dinero por las reglas que pretende imponer el Gobierno del Estado.
En la misma comunidad, a través del juicio 642/2018, la sentencia ordena la cancelación de los permisos de aprovechamiento forestal y la legislación para un procedimiento a través del cual se le otorgue el reconocimiento del territorio ancestral de la comunidad.
“No cumplen con lo que se dice”, afirmó Teresa, que están talando los bosques y ello contribuye a que se agrave la sequía, “No deben de estar talando tanto, porque no sólo se llevan los pinos, también los arbustos se los llevan verdes y no retoñan. Nos estamos quedando sin bosque en la Sierra Tarahumara”.









