
Hijo del también periodista Salvador Núñez, reportero de El Fronterizo, Jaime Salvador heredó la vocación por el oficio y comenzó su carrera en 1990 como reportero de la fuente policiaca
El periodismo juarense está de luto, luego de que la madrugada de este viernes falleció a los 60 años Jaime Salvador Núñez Ángel, uno de los reporteros más queridos y respetados de la vieja guardia, quien dedicó más de tres décadas de su vida a informar desde las redacciones de la Organización Editorial Mexicana (OEM), en los diarios El Fronterizo, El Mexicano y El Heraldo de Juárez.
De acuerdo con información proporcionada por sus compañeros, Núñez Ángel murió a causa de un infarto en el Hospital General Regional No. 66 del IMSS, dejando un profundo vacío entre quienes compartieron con él largas jornadas de trabajo, cierre de ediciones y la pasión por contar las historias de esta frontera.
Hijo del también periodista Salvador Núñez, reportero de El Fronterizo, Jaime Salvador heredó la vocación por el oficio y comenzó su carrera en 1990 como reportero de la fuente policiaca.
Su nombre se volvió sinónimo de profesionalismo, compromiso y entrega, cualidades que lo acompañaron durante sus 35 años de trayectoria ininterrumpida en esta casa editora.
Su pluma también tuvo espacio en la opinión, a través de su columna “En los Pasillos por Ángel”, donde retrataba, con humor y agudeza, la vida cotidiana de los medios y los personajes del ámbito local.
Durante sus primeros años como reportero, se le podía ver acompañado de su fotógrafo en la antigua cárcel de piedra, donde realizaba las tradicionales coberturas de los detenidos, cuyas fotografías se conocían popularmente como “Los preciosos de El Mexicano”. Ese trabajo, tan característico de la época, marcó una etapa importante del periodismo impreso en la ciudad.
Con el paso del tiempo, Núñez Ángel escaló posiciones dentro de la redacción: fue editor, jefe de redacción, jefe de editor y, finalmente, jefe de información, cargo que desempeñó hasta sus últimos días.
Su liderazgo se distinguió por la cercanía con sus reporteros, su exigencia profesional y su inquebrantable sentido de compañerismo.








