Chiapas.- En las húmedas tierras bajas del sur de México, ingenieros, veterinarios y entomólogos se apresuran a reutilizar una planta que desempeñará un papel fundamental en la erradicación del gusano barrenador, un parásito carnívoro que amenaza la industria ganadera del país y aumenta las tensiones con Estados Unidos.
Dentro de lo que antiguamente era una instalación utilizada para controlar la mosca mediterránea de la fruta, los trabajadores están desmantelando la vieja infraestructura y reconstruyendo laboratorios especializados diseñados para imitar las condiciones de una herida animal, que las moscas del gusano barrenador buscan para poner sus huevos.
La transformación forma parte de la urgente iniciativa de México para iniciar la producción nacional de moscas estériles del gusano barrenador, un método probado para erradicar la plaga que se introduce en la carne de los animales de sangre caliente, matando a menudo al ganado si no se trata.
La planta prevé estar lista para julio de 2026 y duplicaría la cantidad de moscas estériles que México puede liberar en la naturaleza.
El brote de gusano barrenador, que se ha extendido hacia el norte a través de Centroamérica y que se ha adentrado en México, ha tensado las relaciones con Estados Unidos, el principal socio comercial de México. Dicha nación ha mantenido su frontera prácticamente cerrada a las importaciones de ganado procedente del país latinoamericano desde mayo.







