
Ya se considera el segundo más largo en la historia del país, sólo superado por el ocurrido del 22 de diciembre de 2018 al 25 de enero de 2019
Hoy se cumplen 23 días desde que comenzó el cierre parcial del Gobierno de los Estados Unidos, el cual ya se considera el segundo más largo en la historia del país, sólo superado por el ocurrido del 22 de diciembre de 2018 al 25 de enero de 2019, que se prolongó durante 35 días.
De mantenerse el estancamiento político, el cierre actual podría convertirse en el más prolongado de todos los tiempos, con repercusiones económicas amplias tanto para los estadounidenses como para sus principales socios comerciales, incluidos los ubicados en la frontera.Tom Fullerton, catedrático de Economía de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP), señaló que la economía de Juárez se verá afectada de manera indirecta por la desaceleración al norte del río Grande (Bravo).
Para el editor del Barómetro de la Economía del Borderplex, un análisis de los ciclos de negocios regionales, si bien las operaciones esenciales en los puertos de entrada continúan, algunas oficinas operan con horario reducido, lo cual redunda en mayores tiempos de espera que afectan actividades que implican cruzar la frontera.
“Somos una economía regional entrelazada y el lado sur de la frontera también sufre el impacto de los cierres de gobierno que se gestan en Washington, DC”, acotó el catedrático.
Resaltó que El Paso y Las Cruces son altamente vulnerables a sufrir los efectos del cierre, debido al alto número de agencias federales que operan en la región y que contribuyen al consumo.Datos históricos del cierre de Gobierno de 2018 indican que cada semana se pierden 65 millones de dólares en ingresos en El Paso y 17 millones en Las Cruces, gran parte de los cuales se dejan de gastar en la región, donde es común que empleados federales y sus familias crucen a México a comprar despensa o a divertirse en restaurantes.









