

Sin acuerdos en mesa de SEGOB: No garantizan precio de 7 mil 200 pesos por tonelada de maíz.
Protege Julio Berdegué los intereses de los corporativos e importadores: FNRCM
Sin acuerdos en mesa de SEGOB: No garantizan precio de 7 mil 200 pesos por tonelada de maíz.
Tras una serie de protestas en 20 entidades federativas para exigir ‘sacar’ los granos básicos del T-MEC y de la bolsa bursátil de Chicago, los productores denunciaron que Julio Berdegué protege los intereses de los corporativos agrofinancieros y grandes importadores.
En un comunicado, el Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) acusó la exclusión de Berdegué de varios dirigentes agrícolas de una reunión en la Secretaría de Gobernación con productores del Bajío.
Productores agrícolas integrantes del FNRCM denunciaron un desplante autoritario del secretario de Agricultura, Julio Berdegué Sacristán, durante una mesa de diálogo sostenida el pasado viernes con representantes de Jalisco, Guanajuato y Michoacán.
Dicha reunión fue pactada tras el paro nacional de productores realizado el 14 de octubre, en el que miles de agricultores se movilizaron en más de 20 estados del país.
Cabe recordar que la protesta del 14 de octubre tuvo como principales demandas retirar los granos básicos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) y de la Bolsa Mercantil de Chicago, así como exigir que el gobierno federal garantice un precio de 7 mil 200 pesos por tonelada de maíz, ante el desplome del mercado y la crisis de rentabilidad en el sector.
De acuerdo con el comunicado del FNRCM, difundido a través de la organización Amigos por el Campo, la mesa de diálogo fue convocada por instrucciones de la Secretaría de Gobernación, con el propósito de avanzar en acuerdos con los productores del Bajío.
En este encuentro se había establecido la participación de los dirigentes nacionales del movimiento, Baltazar Valdez y Heraclio ‘Yako’ Rodríguez, quienes se encontraban acreditados en la lista oficial elaborada por Gobernación y esperaban en la antesala del recinto donde se desarrollaba la reunión.
Sin embargo, Julio Berdegué instruyó de manera personal que se les impidiera el acceso, ignorando la solicitud de los propios productores presentes que pedían permitir la entrada de los dirigentes.
De acuerdo con el FNRCM, esta decisión fue interpretada como un acto de arrogancia y una muestra de desprecio hacia el movimiento campesino, además de representar una falta de respeto a los acuerdos previos con Gobernación.
Los productores señalaron que en varios momentos hicieron ver al titular de la SADER la importancia de permitir el ingreso de los líderes nacionales, pero la negativa se mantuvo. A ello se sumaron, según los testimonios, expresiones despectivas y descalificaciones hacia los dirigentes Valdez y Rodríguez por parte del propio secretario.
“Impedir la entrada de los dirigentes fue un acto abusivo y provocador en contra de los productores del Bajío, una muestra de cobardía y autoritarismo”, señalaron los integrantes del FNRCM en su posicionamiento.
Tras el incidente, la reunión concluyó sin acuerdos sustanciales. El único compromiso establecido fue el de mantener el diálogo y reunirse nuevamente dentro de diez días, así como la promesa de no reprimir futuras protestas y manifestaciones del sector.
El Frente consideró que la relatoría de acuerdos emitida posteriormente por la Secretaría de Gobernación y difundida por Berdegué resulta “una burla para los productores”, pues no ofrece soluciones concretas ni responde a la exigencia prioritaria de garantizar el precio de 7 mil 200 pesos por tonelada de maíz.
Los representantes del movimiento acusaron además que la actitud del secretario confirma su alineamiento con los intereses de los corporativos agrofinancieros y los grandes importadores de granos, a quienes responsabilizan de la dependencia alimentaria y la crisis que enfrenta la agricultura nacional.
“La exclusión de los dirigentes del Frente refleja el temor de Berdegué a discutir la salida de los granos básicos del TMEC. Está en el gabinete no para servir al campo mexicano, sino para proteger los intereses de los corporativos que se están devorando el mercado nacional alimentario”, señaló el comunicado.
Finalmente, el FNRCM advirtió que la unidad del sector agrícola será determinante para enfrentar lo que califican como una crisis estructural del campo mexicano, y reiteraron su disposición al diálogo, pero con respeto, apertura y resultados tangibles.
“Los desplantes abusivos y autoritarios de Berdegué nos recuerdan que la arrogancia está muy cerca de la estupidez. México enfrenta presiones externas graves, y lo que más necesitamos es unidad nacional para rescatar la producción y la soberanía alimentaria”, concluye el posicionamiento del Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano.









