
Noel Chávez Velázquez, diputado federal por Chihuahua e integrante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ha exigido a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) fortalecer las delegaciones en la materia, además de respaldar el aprovechamiento forestal sustentable.
Por: Rubén Eduardo Silva Lara
En medio de la comparecencia de Alicia Bárcena Ibarra, titular de la SEMARNAT comparecencia que surgió a propósito del Primer Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Chávez Velázquez advirtió que los organismos descentralizados en materia ambiental atraviesan por una crisis desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
Éste panorama desfavorable sostuvo se replica no sólo en SEMARNAT, sino también en instancias como la Procuradoría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Comisión Nacional Forestal (Conafor), que carecen del recurso económico y personal operativo suficientes para atender las funciones básicas de vigilancia, manejo y conservación del ecosistema nacional.
«Las delegaciones apenas tienen presupuesto para pagar la renta de sus oficinas. Ho hay vehículos, no hay viáticos, y eso impide revisar programas de manejo, atender incendios forestales o evaluar aprovechamientos sustentables», ha señalado.
El legislador advirtió que la falta de apoyo se ha traducido en una afectación directa a los ejidos y comunidades que viven del aprovechamiento legal de los bosques.
En el mismo orden de ideas, hizo énfasis que la balanza comercial de la madera en México es deficitaria, ya que el país importa cerca del 80% de sus productos de naciones como Estados Unidos, Brasil, Chile e Indonesia. Por consiguiente, defendió el aprovechamiento forestal sustentable como una herramienta de desarrollo y conservación ambiental.
Desde la tribuna de San Lázaro, reconoció el trabajo de los técnicos forestales de la nación, quienes dijo han sido objeto de un injusto desplazamiento de tareas técnicas tales como el Inventario Nacional Forestal y los estudios de compensación.
En tal sentido, exigió junto al Grupo Parlamentario del PRI un alto al daño del ecosistema que ha causado el Gobierno Federal, quien, según constata un análisis satelital de carácter independiente, cuanto menos 6 mil 659 hectáreas han sido deforestadas por las obras del Tren Maya.









