
Investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) indica que dentro de la red de huachicol fiscal también hay indicios sobre el trasiego de armas de fuego para cárteles. Por:
El expediente que integró la FGR contra la empresa Mefra Fletes, refiere que en el aseguramiento de 10 millones de litros de diésel, en un almacén de Altamira, Tamaulipas, refieren que también importaron armas de gran calibre, presuntamente para equipar a organizaciones criminales.
El mismo Challenge Procyon, visto en el puerto de Tampico, descargaría cajas con armas de fuego en su interior, en complicidad con el personal de aduanas.
Las cajas con el arsenal llegaban a zonas de almacenamiento como el patio de Altamira, donde además del combustible se guardaban las armas. Las entregaban al Cártel del Golfo y al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
No hay detalles sobre qué armas eran exactamente y cuántas, así como sobre munición.
Ocho personas son investigadas en la trama de esta red de tráfico de combustible y armas de fuego, así como sus vínculos con cárteles, que utilizaban un esquema de evasión de impuestos para financiar a los grupos criminales.









