
La Administración local anunció que vigilará la velocidad de los vehículos que trasladen sustancias peligrosas
Ciudad de México.- Aunque los límites de velocidad son letra muerta en las calles, la Administración local anunció que vigilará la velocidad de los vehículos que trasladen sustancias peligrosas.
En conferencia, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, dio a conocer una serie de medidas que se implementarán para este tipo de vehículos.
Entre los cambios a la regulación de estas unidades, se busca limitar su tránsito en vías secundarias, además de la incorporación de nuevos puntos de control en los accesos carreteros a la Capital.El protocolo, anunciado a 20 días de la explosión de una pipa de gas LP en el distribuidor vial La Concordia, limitará la velocidad de este tipo de vehículos 30 kilómetros por hora.
De acuerdo con los lineamientos, en la Ciudad de México ya no podrán circular ningún vehículo con más de 40 mil litros de carga de material tóxico como hidrocarburos.
En caso de unidades con capacidad de 10 mil litros, no podrá utilizar vías secundarias, mientras que las que transportan más de 20 mil, tendrán que apegarse a un horario exclusivo de las 21:00 a las 05:00 horas.Además de que se prohibirá el paso de cualquier vehículo de este tipo sobre vías de acceso controlado.
«Duplicaremos las multas por infligir cualquier disposición relacionada con el transporte de materiales peligrosos; y utilizaremos radares móviles en los cinco accesos carreteros a la Ciudad de México: México-Pachuca, México-Querétaro, México-Toluca, México-Cuernavaca y México-Puebla, para controlar y sancionar cualquier exceso de velocidad», detalló la mandataria local.Al tratarse de modificaciones al Reglamento de Tránsito, no serán necesarias reformas a leyes en la materia, lo que agilizará su aplicación, aunque no se precisó la fecha de su implementación.
En cuanto a las modificaciones para los operadores, ahora será un requisito obligatorio contar con la constancia del curso de manejo de sustancias peligrosas y la de capacitaciones que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes autoriza para las licencias de conducir federales.Además, se elaborarán programas específicos de Protección Civil para la distribución de gas natural, gas licuado de petróleo e hidrocarburos.Mientras que en materia de control vehicular y requerimientos técnicos, este tipo de vehículos deberá de presentar un dictamen autorizado por la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).»Implementaremos puntos de revisión aleatorios; y propondremos al Gobierno Federal que solicité dictámenes de verificación para la obtención del permiso de traslados de sustancias peligrosas», añadió.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que, a 20 días de la explosión en la Alcaldía Iztapalapa, están próximos a concluir los peritajes técnicos.Uno de estos reforzaría la teoría sobre exceso de velocidad y la pérdida de control por parte del conductor de la pipa que volcó.De acuerdo con la titular de la dependencia, Bertha Alcalde, hasta el momento se han realizado análisis de tránsito terrestre, criminalística, mecánica, entre otros.»Estamos concluyendo peritajes adicionales en seguridad industrial, (…) relacionadas con el cumplimiento de la normatividad por parte de la empresa. Tanto en lo que respecta al vehículo, como a las condiciones laborales del conductor», detalló.
La próxima semana se podrían hacer públicos los detalles de la primera etapa de la investigación.De acuerdo con la narración de los hechos, el percance se originó cuando el conductor, al tomar la curva de incorporación hacia la Autopista México-Puebla, perdió el control del vehículo e impactó contra el muro.»Los registros de telemetría GPS, proporcionados por la empresa propietaria, acreditan que el tractocamión ingresó a la curva a una velocidad de entre 44 y 46 kilómetros por hora», dijo.Alcalde añadió que los análisis al vehículo no mostraron fallas mecánicas en llantas, frenos o ejes, que pudieran haber ocasionado el accidente.»Las válvulas también funcionaban adecuadamente y se encontraban cerradas, la fuga se produjo por la hendidura generada después del impacto», afirmó.









