
Camargo, Chih. – Anabel Cerros, directora del Centro Comunitario ADN de Camargo, destacó el trabajo que se realiza para que los jóvenes de secundaria aprovechen su tiempo en actividades positivas, alejándose de riesgos como el ocio excesivo, la delincuencia o las adicciones.
Cerros explicó que, además de contar con grupos consolidados en preescolar y primaria donde incluso existe lista de espera, se ha buscado fortalecer la atención a estudiantes de secundaria, un sector que ha representado mayor reto por las características de la adolescencia.
El programa ofrece a los jóvenes un acompañamiento completo: al salir de la secundaria llegan al centro comunitario, donde reciben un platillo de comida, una hora de apoyo en el centro de tareas y después participan en talleres formativos como robótica, autoempleo, peluquería y barbería. Estos talleres se renueva
cada dos meses, con el objetivo de que los estudiantes adquieran diversas habilidades.
Lo que buscamos es que los muchachos estén ocupados, desarrollen oficios y capacidades útiles, en lugar de pasar la tarde en redes sociales o expuestos a malas influencias, subrayó la directora.
Cerros reconoció que en varias secundarias de la región se han presentado problemáticas relacionadas con la conducta juvenil. En este sentido, aseguró que el ADN de Camargo ofrece un valor agregado al trabajar con grupos reducidos, lo que permite atención personalizada a los adolescentes.










