

La Secretaría de Marina de México (Semar) ha confirmado la muerte del capitán Ángel Zúñiga, encargado del puerto de Manzanillo, durante una práctica de tiro real realizada este martes en Puerto Peñasco, Sonora.
Por: Tiempo La Noticia
El fallecimiento fue calificado como un “accidente” por la dependencia, que difundió un breve comunicado expresando sus condolencias a la familia del marino. La noticia se produce en un momento de alta tensión para la Semar, marcada por escándalos de corrupción y muertes recientes de altos mandos.
El deceso de Zúñiga ocurre apenas un día después del hallazgo del cuerpo sin vida del capitán de navío Abraham Jeremías Pérez Ramírez, en las oficinas de la Unidad de Protección Portuaria de Altamira, Tamaulipas.
Pérez Ramírez había sido señalado por un testigo protegido como parte de una red de sobornos vinculada al contrabando de combustible, conocido como «huachicol». La muerte ha sido oficialmente tratada como un suicidio, aunque autoridades federales han minimizado su relación con el caso judicial.
El escándalo por la red de contrabando estalló el fin de semana con la detención de al menos 14 personas, incluidos marinos, funcionarios y empresarios. Entre ellos destaca el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, sobrino político del exsecretario de la Semar Rafael Ojeda Durán, figura cercana al expresidente López Obrador.
Las investigaciones apuntan a una compleja trama de corrupción que operaba en las principales aduanas marítimas del país.
Zúñiga había sido subdirector de Operación Aduanera en Manzanillo hasta mayo de 2023, cuando se revirtió el control militar de las aduanas, inicialmente impulsado por López Obrador para frenar el contrabando. Su muerte, sumada a la de su sucesor Sergio Emmanuel Martínez Covarrubias asesinado semanas después de asumir el cargo, y ahora al caso de Pérez Ramírez, refuerzan la percepción de que las aduanas mexicanas continúan siendo epicentro de violencia, corrupción y disputas entre poder civil y militar.









