
A favor de medidas de la administración Trump para proteger sector agrícola estadounidense
Tras aplaudir las nuevas medidas para combatir el gusano barrenador del Nuevo Mundo, los ganaderos organizados reafirmaron su exigencia de “cerrar la frontera sur hasta que México demuestre que la plaga ha sido erradicada”.
Así lo afirmó Bill Bullard, director ejecutivo del Fondo Legal de Acción de Ganaderos Unidos de América (R-CALF USA), quien reveló que informes recientes sitúan la amenaza a menos de 600 kilómetros de la frontera entre Estados Unidos y México.
En un comunicado, R-CALF USA elogió a la secretaria de Agricultura de EE. UU., Brooke Rollins, y al gobernador de Texas, Greg Abbott, por el anuncio de una inversión federal de 850 millones de dólares para proteger a los ganaderos estadounidenses del gusano barrenador del Nuevo Mundo (GBG).
Bill Bullard manifestó que “la inversión incluye la construcción de una instalación de moscas estériles en Edinburg, Texas; investigación para acelerar la producción de moscas estériles, trampas, terapias y otras herramientas de preparación”.
Además, indicó que se contempla “mayor contratación de patrullas montadas —jinetes de garrapatas—, perros detectores y personal para monitorear la frontera entre Estados Unidos y México; mayor colaboración con México para mejorar la vigilancia, restringir el movimiento de animales y apoyar la contención al sur de la frontera”.
En su participación, Rollins enfatizó la colaboración continua con los gobiernos estatales, las partes interesadas privadas y las agencias federales, incluida la Administración de Alimentos y Medicamentos y la Agencia de Protección Ambiental, para implementar contramedidas como medicamentos para combatir la amenaza.
“Aplaudimos los continuos esfuerzos de la administración Trump para combatir el gusano barrenador del Nuevo Mundo”, dijo Bill Bullard, quien agradeció “estos nuevos esfuerzos, pero su implementación requiere tiempo”.
El director ejecutivo de R-CALF USA reafirmó que “la frontera sur debe permanecer cerrada hasta que México demuestre que la plaga ha sido erradicada. Las familias ganaderas estadounidenses deben ser nuestra prioridad. Este es un asunto de seguridad nacional y no puede ignorarse”.








