
México registra en 2025 un total de 60.4 millones de personas ocupadas, pero con desafíos importantes: 35 millones no cuentan con acceso a una institución de salud y el 54% de estos empleos son informales, según datos recientes del INEGI.
La Población Económicamente Activa (PEA) alcanza los 61.9 millones de personas, mientras que la población desocupada asciende a 1.7 millones, lo que representa una tasa de desempleo de 2.7%. Aunque el porcentaje parece bajo, la cifra es superior al 2.6% registrado en julio de 2024, lo que implica 617 mil personas más sin empleo en un año.
Un dato relevante surge al observar a la Población No Económicamente Activa (PNEA): 5.5 millones de personas declararon estar disponibles para trabajar, por lo que, aunque no se cuentan oficialmente como desempleados, representan una reserva laboral latente que, de incluirse, ampliaría notablemente el panorama del desempleo.
Panorama en Chihuahua
En el estado de Chihuahua, la encuesta más reciente del INEGI revela que hay 1.8 millones de personas ocupadas, con un 30% en empleos informales. La población desocupada se ubica en 37,200 personas, equivalente a una tasa de desempleo del 2% de la PEA.
Al igual que a nivel nacional, hay un segmento que no figura en las estadísticas oficiales de desempleo pero que está disponible para trabajar: 169 mil personas en la PNEA manifestaron estar dispuestas a incorporarse al mercado laboral, lo que podría modificar la percepción real de la falta de empleo en la entidad.
Este análisis evidencia que, pese a la estabilidad relativa en las cifras oficiales, la alta informalidad, la carencia de acceso a servicios de salud y la reserva de mano de obra disponible plantean retos estructurales para el mercado laboral mexicano en 2025.








